SOBRE LA JUSTICIA SOCIAL
EMOCRACIA: LA NUEVA ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA DEL SIGLO XXI.
Ferguson pone ejemplos de los últimos años en Estados Unidos, desde debates entre políticos hasta titulares a medida en los medios de comunicación políticamente comprometidos para crear una tormenta de indignación y, por tanto, polarización social.
Otro autor profundiza en este tema: «Cuanto más alto expreses tus emociones incontrolables, ¡más creíble serás! Así es nuestro mundo hoy. Dios nos dio las emociones, pero también nos dio su ley que nos muestra lo que está bien y lo que está mal para que podamos controlar nuestras emociones. De lo contrario, las emociones descontroladas y desenfrenadas nos llevarán al desastre».
Ambos autores escribían en el contexto de la administración Trump y los furibundos ataques de los demócratas contra él. Sin embargo, no se trata solo de la oposición republicanos vs. demócratas. Parece que el razonamiento y la racionalidad en Occidente se han olvidado (así como Dios), dejando espacio a las emociones. De ahí el grotesco discurso de Greta Thunberg en la ONU, que se convirtió en meme y motivo de burla. O los gritos del artista polaco Bartosz Bielenyi en el Parlamento Europeo, que fueron aplaudidos por los eurodiputados. Muy cercano a la emocracia es el comportamiento de políticos y activistas ucranianos que gritan a sus oponentes durante los debates o escenifican actuaciones demostrativas en ciudades europeas con pintura roja.
Incluso el Secretario de Estado de EEUU, en lugar de hablar de temas serios, a su llegada a Kiev se va a un bar donde toca la guitarra y canta una canción. Puede que no sea tan emotivo como los discursos de ecologistas o activistas políticos (uno de ellos se clavó el escroto en la Plaza Roja en noviembre de 2013). Pero Anthony Blinken ha demostrado, de alguna manera, que él también ha caído en el pantano de la emocracia.
«Para ponerlo en terminología, la emocracia es una ilusión de democracia en la que la fuente de opinión no es un conjunto compartido de valores, sino ciertas emociones. Éstas evocan fuertes sentimientos ante unas elecciones, una represalia militar o un acontecimiento deportivo».
Pero no se trata sólo de un elemento del populismo político, como podría parecer a primera vista. El teórico político australiano Stephen Chavurah amplía el concepto de emocracia describiendo el «cambio sutil pero increíblemente profundo» que se ha producido en Occidente en las últimas décadas: «Del derecho a buscar la felicidad al derecho a ser feliz». Chavurah sostiene que para muchos hoy en día, «el resto de la sociedad gira en torno a mis sentimientos, asegurándose de que no soy infeliz».
«En otras palabras, se trata de narcisismo hipertrofiado y egocentrismo, como dirían los psiquiatras. En resumen, una situación en la que alguien cree que el mundo entero le debe algo y que es libre de hacer lo que quiera».
Así es como se comportan los liberales progresistas, conocidos como woke, en Estados Unidos. Debido a su falta de educación y de un comportamiento cultural básico, estos individuos derriban monumentos a figuras históricas, muestran falta de respeto por los puntos de vista de sus compatriotas que difieren de los suyos (y, por supuesto, de todos los demás en el extranjero) y hacen propuestas ridículas bajo la apariencia de una patética preocupación por un tema.
Pero no sólo en Estados Unidos el alarde de emociones negativas ha provocado la muerte de procedimientos democráticos bien conocidos. En particular, la salida británica de la UE se ha examinado precisamente en el contexto de la política emocional. Una publicación académica sobre el tema observó acertadamente que «la ansiedad lleva a la gente a buscar más información, mientras que la ira hace que se cierren a nuevas fuentes de información y confíen en actitudes preexistentes». Del mismo modo, la esperanza y el entusiasmo se asocian con mayores niveles de interés y participación en las campañas, mientras que la ansiedad y la ira afectan a la tolerancia política.
«Así lo confirman las prácticas manipuladoras, también en lo que se refiere a Rusia: toneladas de publicaciones en los últimos años han tenido como objetivo despertar la ira en los consumidores de información y, en consecuencia, conducirlos a determinados marcos de prejuicios para mantenerlos en un estado de neurosis permanente».
Profundizando en el análisis de la relación entre emociones y política, otra publicación académica sobre el tema afirma que «las emociones individuales y colectivas se entrelazan en los nodos de las estructuras sociales, influyendo en las percepciones y acciones de la política global». El autor describe el proceso de múltiples capas de las emociones en la vida cotidiana a través de una red de nodos interconectados e interrelaciones bajo cuatro temas dominantes: la confrontación colectiva, la participación política, la legitimidad del Estado y el uso que éste hace de los medios de comunicación para expresar determinadas emociones.
Este tema se desarrolla afirmando que «las emociones no existen de forma aislada, sino que operan dentro de un marco geopolítico y geocultural más amplio que depende de las condiciones espaciales y temporales que conforman su interpretación e identificación». En este contexto, se argumenta que el estudio de la «sensibilidad y la emoción» es fundamental para comprender la sociedad.
Para entender la relación entre emociones y sensibilidad, se introduce el concepto de «ecología emocional», destacando tres de sus características: las emociones colectivas derivadas de similitudes compartidas, el «marco de referencia» asociado a cada emoción y que le confiere un significado particular, y los grupos de prácticas emocionales. Diferentes aspectos confluyen para facilitar la configuración de experiencias e interacciones sociales, dotando de significado a los sentimientos y sus resultados, lo que se asemeja a la asociación emocional.
Ambos conceptos, asociación emocional y ecología emocional, tienen importantes implicaciones para comprender la dinámica del miedo y la ansiedad en el contexto de las zonas de guerra, las violaciones de los derechos humanos, la trata de personas, las disparidades sanitarias y la discriminación racial y étnica.
La autora cree que la investigación futura en este ámbito puede profundizar en varias direcciones.
- En primer lugar, explorar las interrelaciones entre las emociones, en lugar de basarse únicamente en un aspecto emocional, supondría un importante paso adelante en la comprensión de las complejidades de la política. En la vida cotidiana, las personas experimentan y expresan una serie de emociones, a menudo simultáneamente. Entender cómo estas emociones múltiples interactúan e influyen en las actitudes y percepciones políticas representa un área de investigación prometedora para los académicos.
- En segundo lugar, los investigadores también podrían estudiar la interconexión de las emociones. La interacción entre diferentes identidades sociales como la raza, la clase, el género y las emociones en un contexto político requiere más investigación.
- En tercer lugar, se necesitan estudios comparativos transculturales y transnacionales que exploren cómo influyen las emociones en la política en diferentes sociedades, culturas y sistemas políticos.
- En cuarto lugar, e igualmente importante, se exploran las dimensiones emocionales de las cuestiones medioambientales.
«Comprender cómo afectan las emociones a los esfuerzos de reconciliación y a los acuerdos de paz puede mejorar las estrategias de resolución de conflictos. La emoción en la política sigue siendo un campo de estudio emergente, que ofrece ricas oportunidades para la investigación interdisciplinar y una mayor exploración de la compleja interacción entre los sentimientos, el poder y la dinámica social».
Sin duda, estas sugerencias son importantes para comprender lo que le ha ocurrido a la sociedad occidental. Pero si se lee entre líneas, es fácil ver que las orientaciones de esta investigación también proporcionarán herramientas sobre cómo gestionar mejor las emociones y hacia dónde dirigirlas. Y en el contexto del aturdimiento general en Occidente, esto hará que el electorado de estos países sea aún más vulnerable a la casta de los tecnólogos políticos locales.
Immanuel Kant va a la guerra: ¿se ha apropiado Putin de su filosofía?
Elección del Parlamento Europeo, una mascarada muy costosa.
Las elecciones europeas no tienen otro objetivo que hacernos creer que la Unión Europea es una entidad democrática… sólo porque hace elecciones. Por supuesto, el Parlamento Europeo no cuenta con las mismas prerrogativas que los parlamentos nacionales. En realidad, no sirve prácticamente para nada y su única utilidad es esa… ser electo. Pero su mandatura costará 15 millones de euros, sin entrar a contabilizar lo que cuesta la elección misma.
LA SOLEDAD DE «OCCIDENTE»: UN CONGLOMERADO COMANDADO POR ESTADOS UNIDOS.
Como los de Berlín, en 1936, los Juegos Olímpicos de París 2024 están al servicio de un imposible sueño imperial.
La afirmación puede parecer chocante, pero lo cierto es que la organización de los próximos Juegos Olímpicos de París recurre a trucos propagandísticos utilizados en los Juegos de 1936, en el Berlín del III Reich. Como el canciller Adolf Hitler, el presidente francés Emmanuel Macron, quiere aplicar el proyecto de «Nuevo Orden Europeo». Sólo los diferencia que el presidente francés no habla de recurrir a la guerra. Pero, al igual que su predecesor en 1936, Macron está condenado al fracaso porque, también como su predecesor, Macron siente desprecio por los pueblos. Además, su proyecto ya es obsoleto, no corresponde a las estructuras de las organizaciones de la era numérica.
- El 25 de junio de 2018, el presidente Macron presentaba la Iniciativa Europea de Intervención. No se trataba de un programa de la Unión Europea. Al menos la mitad de los Estados miembros de la UE —como Alemania— no deseaban esa «iniciativa» de carácter militar. Al principio sólo participaron en ella 9 miembros de la UE, incluyendo el Reino Unido —que sin embargo estaba a punto de salir de la Unión Europea. Ahora participan 14 Estados. La Iniciativa Europea de Intervención está ahora en aplicación en el Golfo Pérsico —bajo la denominación European Maritime Awareness in the Strait of Hormuz (EMASoH). Supuestamente es el inicio de una «capacidad de acción autónoma de Europa, como complemento de la OTAN».
- El 4 de marzo de 2019, el presidente Emmanuel Macron publicaba un texto donde llamaba a la creación de una «Conferencia por Europa para proponer todos los cambios necesarios para nuestro proyecto político». Esa conferencia debía «asociar paneles de ciudadanos, hacer audiencias con universitarios, con los socios sociales, con representantes religiosos y espirituales». Su objetivo sería definir «una hoja de ruta para la Unión Europea que traduzca en acciones concretas esas grandes prioridades»[3]. Obsérvese que el presidente Macron no escribía «sus grandes prioridades» sino «esas grandes prioridades», con lo cual precisaba que la conferencia debía encontrar cómo alcanzar objetivos que no determinaría por sí misma sino que le serían impuestos.
- Varios meses después, el 16 de julio de 2019, la presidente alemana de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó su programa, donde decía que «Europa es como un largo matrimonio. El amor no crece necesariamente desde el primer día, pero eso depende»[4].
- Durante su primer mandato, el presidente francés visitó una por una las capitales de los 28 países miembros de la Unión Europea. Estaba haciendo su «campaña electoral» para justificar su próxima designación.
- Desde abril de 2021 hasta mayo de 2022, 830 «ciudadanos» europeos se reunieron para debatir sobre «El futuro de Europa», una conferencia —inaugurada por el presidente Emmanuel Macron— que arrojó 49 proposiciones y 326 medidas, las cuales fueron enviadas a los presidentes del Parlamento Europeo, del Consejo Europeo y de la Comisión Europea[5].
- El 25 de marzo de 2022, el Consejo Europeo —entonces bajo la presidencia del presidente francés Emmanuel Macron— adoptaba la «Brújula Estratégica». Esta, después de haber definido una serie de amenazas, trazó las líneas directivas de su estrategia, desembocando en la creación de una Fuerza de Acción Rápida de 5.000 efectivos.
- El 9 de junio de 2022, el Parlamento Europeo, después de haber adoptado varios textos relativos a la mencionada Conferencia por el Futuro de Europa, adoptó también una resolución (P9_TA(2022)0244) que convoca una «Convención para la Revisión de los Tratados», en aplicación del artículo 48 del Tratado de Niza.
- El 10 y el 11 de marzo de 2022, Emmanuel Macron convocaba una reunión informal del Consejo Europeo, realizada en Versalles. Los jefes de Estado y de gobierno de los países miembros de la UE aprobaron allí la creación de un presupuesto de apoyo a Ucrania y el programa de cambio de dependencia energética.
- El 30 de noviembre de 2022, el Consejo Europeo —o sea, los jefes de Estado y de gobierno de los países miembros de la UE— hicieron una lista de las 18 medidas propuestas por el panel de «ciudadanos» —los participantes en la Conferencia sobre el Futuro de Europa— que necesitarían una revisión de los Tratados (ST 10033 2022). Esas medidas van desde «garantizar de manera obligatoria en toda la UE la creación de jardines de infancia a precios abordables y servicios gratuitos de guardería de niños» hasta… «pasar de la unanimidad al voto por mayoría cualificada en el Consejo Europeo», en otras palabras, despojar a los Estados-miembros de su soberanía.
- Hace sólo días, el 25 de abril de 2024, el presidente Emmanuel Macron pronunció solemnemente un segundo discurso en la Sorbona[6].
- la Unión Europea y la OTAN tienen sus sedes en la misma ciudad, que es Bruselas;
- el secretario general de la OTAN es invitado frecuentemente a participar en el Consejo Europeo, que es la asamblea de los jefes de Estado y/o de gobierno de la Unión Europea;
- quien anunció la ampliación de la Unión Europea a los países que habían sido miembros del «bloque del este» fue… el secretario de Estado estadounidense, James Baker, quien, por cierto, hizo el anuncio sin esperar siquiera a que el Consejo Europeo se reuniese para abordar el asunto;
- el Tratado de Niza dispone que la OTAN garantiza la defensa de los Estados-miembros de la Unión Europea. Los términos de esa «protección» aparecen en la Declaración Común de 2023[7].
ACLARACIONES TERMINOLÓGICAS A LA ENTREVISTA CON TUCKER CARLSON.
El jázaro no semita Netanyahu tilda de «antisemitas» a los estudiantes antigenocidas.
El término «semita», inicialmente aplicado a los árabes, sin importar que fuesen judíos, cristianos o musulmanes, se utiliza ahora para designar a los judíos, sean semitas (sefarditas) o europeos (askenazíes). Subrayando ese «“desplazamiento» semántico, el autor mexicano Alfredo Jalife ridiculiza la propaganda del primer ministro israelí Benyamin Netanyahu.
Es perturbadora la represión policiaca contra la revuelta de los estudiantes antigenocidas que condenan la masacre de Gaza desde los campus de una docena de relevantes universidades de Estados Unidos, entre ellas las de la prestigiosa Ivy League[1].
En 1968, la icónica universidad privada de Columbia (Nueva York) fue el epicentro de la protesta contra la guerra de Vietnam, protesta que culminó con el arresto de más de 700 alumnos y profesores.
Hoy, 56 años más tarde, la misma icónica universidad, con un total de 30.000 estudiantes, que subsume la sique colectiva del futuro hecho presente de Estados Unidos, protesta contra el genocidio de Israel en Gaza, y lleva en su haber 100 alumnos y profesores arrestados por la barbárica represión policiaca[2].
Las asombrosas protestas universitarias se han expandido no solamente a Texas y al sur de California, sino también a la icónica Facultad de Ciencias Políticas de París[3].
La célebre columna Lexington de la revista de la monarquía globalista neoliberal «The Economist» rememora que, como en 1968, el demócrata Joe Biden corre el riesgo de ser el candidato del caos y la guerra cuando hoy los estudiantes propalestinos se levantan en las universidades a lo largo y ancho de Estados Unidos[4].
Hasta los medios financieros Financial Times[5] y Bloomberg[6], controlados teológicamente por Israel, no pueden ocultar la llama votiva de la protesta de los estudiantes y profesores de la universidad de Columbia contra el genocidio que Israel perpetra en Gaza.
En un franco acto de intromisión a lo que queda de la soberanía de Estados Unidos —que insólitamente solapan los dos partidos del Congreso estadounidense—, el primer ministro Netanyahu amonestó extraterritorialmente a los universitarios propalestinos antigenocidas de Estados Unidos y los tildó de «antisemitas» (sic). «Lo que está sucediendo en los campus universitarios de Estados Unidos es horrible. Turbas antisemitas se han apoderado de las principales universidades. Piden la aniquilación de Israel. Atacan a estudiantes judíos. Atacan a profesores judíos», afirmó Netanyahu.
Como acostumbra a hacerlo, el primer ministro jázaro Netanyahu[7], que es de origen polaco no semita, califica a los contestatarios universitarios de Estados Unidos como «turbas» antisemitas que atacan la facultad judía. ¿A qué oculta «facultad judía» se refiere?
En su delirante hilo de mensajes en X, Netanyahu asevera: «Esto recuerda lo que ocurrió en las universidades alemanas en los años 30. Es inconcebible. Tiene que ser detenido»[8], mientras glorifica la represión policiaca en varias universidades.
Hoy Estados Unidos se mueve entre el totalitarismo macartista y su nueva guerra civil, como puede verse en una nueva película[9] a la que aludí en mi entrevista que alcanzó ¡más de 2,5 millones de espectadores! En Radio La Raza Los Ángeles, que detenta la máxima audiencia de mexicanos y latinos en Estados Unidos[10].
Israel se ha quedado sin discurso entre el icónico 7 de octubre (día de la sorprendente irrupción de la guerrilla palestina sunita de Hamas) y el 14 de abril —cuando «Israel exacerba su ‘deterrence’ financiero frente al nuevo ‘deterrence’ estratégico de Irán[11]—, al unísono de su genocidio en Gaza, amén de su política de apartheid contra los moradores originales palestinos, que son genuinos semitas frente a los invasores jázaros, que son «semitas fake».