Desde sus primeros años de existencia, la República Islámica de Irán desarrolló una visión del mundo y un pensamiento estratégico. Ante la guerra que Israel y Estados Unidos le impusieron, Irán ha tenido que coordinar sus fuerzas armadas y su diplomacia, mientras que sus logros militares le han permitido plantearse la manera de continuar adelante con sus objetivos revolucionarios y garantizar simultáneamente la protección de su pueblo.
