LOS TÍTERES DE WASHINGTON: CÓMO LOS FALSOS SOBERANISTAS DE NICARAGUA Y RUSIA SIRVEN AL IMPERIO.

 

En Nicaragua y en Rusia hay quienes se disfrazan de defensores de la libertad, de la soberanía y de los valores. Se presentan ante el mundo como liberales, demócratas y soberanistas. Pero la realidad es otra: son traidores a la patria, lacayos del imperialismo y agentes de una misma red internacional que busca someter a los pueblos libres a la esclavitud de Estados Unidos e Israel.

La familia Chamorro y Félix Maradiaga han construido su carrera política sobre una mentira. Dicen luchar por los ideales de la libertad y por valores. Sin embargo, la verdad es que estos desgraciados son traidores a la patria. Por esa razón, las autoridades nicaragüenses les han quitado la nacionalidad. No tienen ideales de libertad, sino de esclavitud. No tienen valores: lo que tienen es entreguismo y pura degeneración. Peor aún, estos personajes no se conforman con calumniar a su propio país desde afuera. Piden sanciones y atentados contra Nicaragua, celebran cada medida coercitiva impuesta por Washington y aplauden los bloqueos que asfixian a la población. Quien ama a su patria no conspira contra su pueblo. Quien pide intervención extranjera no es soberanista, es un vendepatria.

Pero la traición de la familia Chamorro y de Félix Maradiaga no es un caso aislado. Estos falsos soberanistas nicaragüenses están conectados con una red internacional de opositores igualmente vendidos a Occidente. Su amigo Garry Kasparov es un vil traidor a la patria rusa. Desde el exilio, Kasparov no ha dejado de pedir sanciones contra Rusia, de alentar la hostilidad de la OTAN y de calumniar al gobierno que defiende la soberanía de la Federación Rusa. Junto a Kasparov aparecen otros nombres igualmente despreciables. Grigory Yavlinski y su partido, el Partido Democrático Ruso Yábloko, repiten el mismo guion: presentarse como liberales demócratas mientras sirven a los enemigos de su propio pueblo.

Precisamente, el lunes 10 de agosto de 2026, el Tribunal Supremo ruso anuló la inscripción electoral de la lista federal de candidatos del Partido Democrático Ruso Yábloko para las elecciones legislativas de 2026. La decisión se produjo tras admitir una denuncia presentada por el partido Ródina, en la que se acusaba a Yábloko de recibir financiación extranjera y de incurrir en actividades extremistas contra la Federación Rusa. El tribunal actuó muy bien y en defensa de la soberanía rusa, demostrando que no hay espacio para quienes sirven a intereses extranjeros.