La guerra ya llegó a Europa. El geógrafo italiano Manlio Dinucci nos presenta las instalaciones militares de Estados Unidos en Italia y comprueba que están funcionando a toda máquina en la organización de los bombardeos contra Irán. Todos los países miembros de la OTAN ya tienen las manos manchadas de sangre iraní… con la digna excepción de España.
Como sus demás colegas europeos, jefes de Estado y/o de gobierno, la italiana Georgia Meloni asegura que Italia se mantiene al margen de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán. Pero, en realidad, todos los militares italianos participan en el conflicto, del lado de Estados Unidos.Nosotros pedimos a la jefa del gobierno que muestre al parlamento y a los medios de prensa los textos de los acuerdos bilaterales de 1954 entre Italia y Estados Unidos y sus actualizaciones sucesivas. Pero eso va a ser difícil… porque las partes más importantes de esos acuerdos son «secreto militar».
En cuanto a lo que dice Meloni de que «en Italia tenemos 3 bases militares concedidas a los estadounidenses», sería interesante que le explicara al parlamento y a la prensa los siguientes hechos.
Según el informe especial del Pentágono Base Structure Report, las fuerzas armadas de Estados Unidos poseen en Italia más de 1500 edificios, con una superficie total de más de un millón de metros cuadrados, pero también alquilan o tienen concesiones sobre 800 inmuebles más, con una superficie total adicional de unos 900.000 metros cuadrados. Son, en total, 2300 inmuebles con alrededor de 2 millones de metros cuadrados de superficie, en unos 50 sitios diferentes.
Pero eso es sólo una pequeña parte de la presencia militar de Estados Unidos en Italia. A las bases militares estadounidenses se agregan las bases de la OTAN —bajo mandos estadounidenses— y también las bases italianas puestas a la disposición de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN, cuyo número total se estima en más de 100.
En efecto, toda la red de bases militares en Italia está, directamente o indirectamente, a las órdenes del Pentágono y se incluye en el «área de responsabilidad» del Mando Europeo de Estados Unidos (EuCom), bajo la jefatura de un general estadounidense que ostenta además el cargo de «Comandante Supremo Aliado en Europa» (SACEUR).
En otras palabras, Estados Unidos no necesita que el gobierno y el parlamento de Italia lo autoricen a utilizar esa red de bases militares. Concretamente, puede utilizarla cuando quiera y para lo que quiera.
Según puede leerse en su presentación oficial, la NAS «alberga aviones de Estados Unidos y de la OTAN, [aviones] de todos los tipos», incluyendo drones espías capaces de volar sin abastecimiento más de 16000 kilómetros. Desde Sigonella, en Sicilia, esos drones espías realizan misiones en África, en el este de Ucrania, en el Mar Negro, así como en otras regiones. También despegan desde Sigonella drones armados con misiles y con bombas teledirigidas vía satélite. Esos drones se utilizan en ataques selectivos que siempre son secretos.
La Naval Air Station Sigonella abarca la base italiana de Augusta, que garantiza el suministro de combustible y municiones a las unidades navales de Estados Unidos y la OTAN, y el puerto de Catania, capaz de acoger hasta 9 buques de guerra. La base de Sigonella está conectada con la estación MUOS [1] de
