En Irán, Estados Unidos parece haberse embarcado en una nueva «guerra sin fin». El Pentágono ha sido incapaz de alcanzar una victoria estratégica y la República Islámica se muestra extremadamente resiliente, así que Washington no halla otra solución que intensificar bombardeos y amenazas. Esta lógica de escalada es similar a la que desembocó en la derrota estadounidense en Vietnam.
El politólogo Robert Pape, de la Universidad de Chicago, ha llamado la atención debido a su modelo académico de la «trampa de la escalada», referente a la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, donde los supuestos «éxitos» iniciales de bombardeo táctico surten el efecto contrario de un mayor empantanamiento de quienes detentan el «dominio aéreo».
El notable ensayo de Robert Pape fue vertido en su Substack y ha sido sintetizado por The Guardian[1], diario vinculado al cártel de Soros. Pape fue profesor en la Escuela de Estudios Avanzados del Poder Aéreo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y luego se instaló en la Universidad de Chicago. Sus críticos señalan que fue consejero del entonces senador Barack Obama, aunque, en forma contradictoria, sirvió brevemente como consejero del congresista republicano de Texas, Ron Paul, sobre la guerra en Iraq.
Robert Pape fundó el Proyecto de Chicago sobre el Terrorismo Suicida, financiado por la Carnegie Corporation, la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa del Pentágono y el Laboratorio Nacional de Argonne. Mediante un financiamiento de la misma Fuerza Aérea estadounidense, la RAND Corporation refutó los hallazgos de Robert Pape, que fueron profusamente diluidos. Luego, Pape se enfrascó en el debate sobre la eficacia de las «sanciones económicas», que juzga ¡del orden de 5%!, en cuanto a conseguir sus logros políticos.
En su libro de 1996 Bombardear para ganar: poder aéreo y coerción en la guerra[2] Robert Pape pone en tela de juicio que el poder aéreo coercitivo sea efectivo y relativamente barato, ya que, a contrario sensu, provoca un efecto contraproducente que resulta en mayor resiliencia y lealtad de los ciudadanos.
[2] Bombing to Win: Air Power and Coercion in War, Robert Pape, Cornell University Press, 1996.
En forma notable, en 2015, Robert Pape y el neurocientífico franco-estadounidense Jean Decety recibieron un subsidio de 3,4 millones de dólares de la Iniciativa de Investigación Minerva —enfocado en el Islam (¡super- sic!), Irak y China (¡mega-sic!)— del Departamento de Defensa para investigar la construcción socioneurológica del martirologio (¡mega-sic!).
En su muy publicitado ensayo en la plataforma de Substack, Robert Pape despunta los patrones de los cuatro arquetipos ahora visibles en la guerra de Irán[3]:
Arquetipo 1: Éxito táctico, fracaso estratégico: «destrucción visible» que «fracasa en fracturar la voluntad del régimen, eliminar sus principales capacidades» (depósitos de enriquecimiento de uranio).
Arquetipo 2: Escalada horizontal: «el lado más débil, Irán, amplía el conflicto en amplitud/duración, multiplicando la exposición del lado más fuerte». Se intensifican los esfuerzos «sin conseguir objetivos estratégicos».
Arquetipo 3: Riesgo estratégico («sin salida»): «la retirada se vuelve políticamente tóxica».
«Los Arquetipos 4 y 5 profundizan el empantanamiento y llevan a determinaciones irreversibles».
En el contexto iraní, Robert Pape alertó que antes y durante la decapitación de su liderazgo, además de los bombardeos de alta precisión, catalizaría la «trampa de la escalada» cuando Irán demostraría su resiliencia y expandiría la batalla que afectaría a varios países y los mercados de seguros y energía global, lo cual favorecería en el tiempo al país que se defiende: «Estados Unidos e Israel mordieron más de lo que pueden masticar».[4]
A juicio
