Todos los observadores coinciden en que sólo Israel está empeñado en hacer fracasar el «Memorándum de Islamabad». Pero difieren sobre un aspecto crucial de la cuestión: ¿Es Israel o es solamente la coalición de Netanyahu? Ese detalle puede marcar la diferencia entre una paz estable y una simple tregua.
Para que Estados Unidos e Irán estén a punto de firmar el «memorándum Islamabad»[1], algo muy grande debió suceder durante las más recientes escaramuzas alrededor del estrecho de Ormuz: derribo real o de falsa bandera de un helicóptero estadounidense en aguas de Irán; destrucción de dos depósitos de agua en Irán; bombardeos iraníes contra bases de Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Jordania, con la probable destrucción de una base de aviones F-15; cierre total del estrecho de Ormuz; alza de hidrocarburos y caída de las bolsas, etc.
A mi juicio, los dos factores más severos del toma y daca entre Estados Unidos e Irán fueron las caídas bursátiles, con el alza de los hidrocarburos y la destrucción de dos depósitos de agua en Irán[2]. Es evidente que las dos potencias nucleares, una mayúscula (Estados Unidos) y otra mediana (Israel) son militarmente superiores a Irán, que se defiende con su exitosa «guerra asimétrica».
La Brookings Institution aduce que «el agua, no el petróleo, es el bien más preciado en Medio Oriente»[3].
