Netanyahu se jacta de «controlar Latinoamérica» (sic) y apoya al «evangélico sionista» Bolsonaro en Brasil.

La elección presidencial brasileña terminó en derrota para Flavio Bolsonaro, a pesar de que su «amigo», el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu, le había enviado un especialista en campañas electorales para garantizar su victoria. Antes de la victoria del presidente saliente Luis Inacio «Lula» Da Silva, el sionista revisionista Netanyahu ya había logrado, con ayuda de su «hermano» argentino, Javier Milei, alejar la izquierda latinoamericana del poder y dar paso a los «Acuerdos de Isaac».

Benyamin Netanyahu y su «amigo», el presidente Jair Bolsonaro,
padre del malogrado candidato Flavio Bolsonaro

El «imperio (sic) israelí[1]» de