Las divergencias que impiden el avance de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán no tienen que ver con la cuestión nuclear ni con la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz sino con el tema de las reparaciones de guerra. Y el problema no es tanto el monto de esas compensaciones sino el hecho que son una forma de reconocimiento de la victoria de Irán. La solución podría ser que, en vez de que Estados Unidos las pague directamente, esas compensaciones de guerra se paguen a través de los Estados árabes del golfo Pérsico. Al menos esa es la propuesta que China y Pakistán han puesto sobre la mesa.
