Peligra el helio compartido de Qatar e Irán en el golfo Pérsico.

Mientras continúa la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán, surgen numerosos problemas. Entre ellos, el suministro de helio procedente de Qatar y la República Islámica. Fundamental para la economía mundial, este recurso se ha vuelto escaso desde que Teherán respondió a los ataques originados en territorio qatarí bombardeando las instalaciones de Assaluyeh el 6 de abril de 2026.

Mediante sus clásicos artilugios bizantinos, Estados Unidos anuncia que su guerra contra Irán «ha terminado», mientras el ex-secretario de Defensa Chuck Hagel y el ex-subsecretario de Defensa Kurt Campbell, durante un debate sobre la guerra de Irán y China, bajo la moderación del politólogo Robert Pape de la Universidad de Chicago, enuncian la «reconfiguración del poder global» que significa un «punto de inflexión de la posición de Estados Unidos en el mundo»[1].

El bloqueo de Irán en el estrecho de Ormuz y el contrabloqueo de Estados Unidos en sus afueras —específicamente a partir del mar Arábigo que colinda con el golfo de Omán— han develado el peligro que corren varias sustancias estratégicas como el helio. Un tema poco abordado es el cableado submarino que conecta Internet entre los países ribereños en la parte occidental del golfo Pérsico, como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que expuse en «La ‘Carta Oculta’ Muy Previsible de Irán y la Afectación Digitalíca»[2].

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