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LABERINTO DE CRETA

El laberinto de Creta es, en la mitología griega, el laberinto construido por Dédalo para esconder al Minotauro.​

En la actualidad, se piensa que la leyenda del laberinto tiene su base en el palacio de Cnosos. Una construcción tan sofisticada y de alta tecnología como dicho palacio, repleto de múltiples habitaciones y con todas las mejoras conocidas por la tecnología de entonces (incluyendo un sistema de alcantarillado) que debió haber parecido a los aqueos algo intrincado. Apoya esta tesis el hecho de que en el palacio de Cnosos se han encontrado dibujos de hachas de doble filo por doquier, que en griego se llaman labrys, y que habrían dado nombre a la construcción.

El laberinto mitológico también podría tomar como referencia alguna de las cuevas de Creta como la cueva de Gortina, la de Arkalojori o la de Escoteino, así como las danzas que se celebraban en las islas egeas en las que los danzantes recorrían un trazado laberíntico de la mano.​


El mito de Ícaro y Dédalo
Dédalo era un arquitecto ateniense desterrado a la isla de Creta. Fue el constructor del laberinto, donde Minos hizo encerrar al Minotauro, que era aplacado periódicamente con sacrificios humanos.

Caído Dédalo en desgracia, fue encerrado, junto a su hijo Ícaro, en el mismo laberinto. Pero Dédalo construyó para sí y para su hijo unas alas de cera con las que, salvando los muros de la extraña prisión, se remontaron sobre el Mediterráneo. Ícaro, desobedeciendo los consejos de su padre, voló tan cerca del sol que los rayos derritieron la cera de las alas, y cayó en el mar.

El mito del Minotauro
Tras perder la ciudad de Atenas una guerra contra el rey Minos, se le impuso como tributo el envío de siete doncellas y siete varones en la flor de la vida, destinados a ser devorados por el Minotauro. Cuando debía cumplirse por tercera vez tan humillante obligación, el príncipe ateniense Teseo se hizo designar como uno de los siete jóvenes, con el propósito de dar muerte al Minotauro, acabar así con el periódico sacrificio y liberar a los atenienses de la tiranía de Minos. Contó con el consentimiento, aunque de mal grado, de su padre el rey Egeo, que le obligó a que si llegaba a salir con vida del laberinto izara las velas blancas para que a su regreso supiera de su victoria pero que si no era así pidiera en su honor que izaran las velas negras. Ariadna, hija de Minos y de Pasífae, se enamoró de él y le enseñó el sencillo ardid de ir desenrollando un hilo a medida que avanzara por el laberinto para poder salir más tarde. No está claro el modo en el que Teseo se enfrentó al Minotauro. Mientras que la mayoría de las pinturas antiguas lo ilustran combatiéndolo con espada en mano, arma posiblemente provista por la misma Ariadna, hay sin embargo otras fuentes que indicarían que Teseo lo enfrentó sin armas.​ Teseo mató al Minotauro y, siguiendo el hilo de Ariadna, logró salir del laberinto. Sin embargo durante su camino de regreso a Atenas se olvidó de izar las velas blancas dejando las velas negras al descubierto. Egeo esperaba en el cabo Sunión, punto estratégico para observar los barcos que se acercaban a Atenas. Al divisar la nave, creyéndolo muerto, se arrojó al mar y se ahogó. De allí el nombre del conocido mar Egeo.

Algunos autores defienden que esta leyenda pudo surgir a partir de la interpretación de escenas de pinturas de Cnosos en las que se aprecia a jóvenes realizando el salto del toro.​ El nombre personal del legendario rey se derivó del título que usaban los soberanos cretenses, apareciendo Minos como la personificación de todos los «minos» de Creta. El Minotauro es una reminiscencia del culto que se rendía al toro como encarnación de la divinidad. La idea del laberinto hace recordar la complicada construcción de los palacios cretenses. Los atenienses consideraban este relato como historia verdadera. Durante siglos conservaron, sometiéndolo a continuas reparaciones, el barco en que Teseo había partido para Creta y que usaban como navío sagrado para llevar cada año la embajada que asistía a las fiestas de Apolo en Delfos.

El palacio de Cnosos y el baile de la perdiz
El laberinto de Minos pudo ser en efecto el complejo de Cnosos cuyas estancias y corredores pudieron considerarse un auténtico laberinto para los atenienses cuando buscaron al rey para asesinarlo. Otra posibilidad era que se tratase de una pista de baile en el espacio abierto al frente del palacio, donde había un diseño laberíntico trazado en el suelo, a modo de guía para los bailarines que en primavera realizaban un baile erótico imitando los movimientos de una perdiz.

El laberinto como concepto religioso
El laberinto como concepto de un lugar mortal del que solo los héroes de talla como la de Teseo o Dédalo eran capaces de salir está plasmado en la jarra etrusca de Tagliatelle, donde junto a un desfile se halla un pequeño dibujo de un laberinto en el cual se lee la palabra «Troya». El origen del huevo de Pascua como símbolo de la resurrección del rey héroe como dios estaría conceptualizado en el dibujo de la jarra en cuestión, al tener el héroe la capacidad para eludir a la muerte, siendo el laberinto una de las maneras de representarla.

También bajo el nombre de «ciudad de Troya» se conoce a los laberintos de césped británicos, los cuales podrían haber sido llevados a esa región a través del Mediterráneo por agricultores neolíticos del tercer milenio a. C. Los escolares británicos durante la Semana Santa caminaban sobre unos diseños laberínticos trazados en el suelo, hasta el siglo XIX. A diferencia de los laberintos de césped de Gran Bretaña, en Rusia y algunos lugares de Escandinavia, se encontraron toscos laberintos de piedra.

En Cnosos, el culto al toro celeste sucedió al de la perdiz. En algunos bailes laberínticos, los participantes sostienen una cuerda que les ayuda a seguir una secuencia correcta sin fallos a la vez que mantienen la distancia. Es posible que el mito de Teseo y el ovillo entregado a este por Ariadna pueda proceder de un baile de ese estilo.

TEORÍA DEL HEARTLAND

 

Un ejemplo clásico de teoría geopolítica es la del heartland, que divide el mundo entre un área pivote y el creciente interior y/o exterior. Quien domine Asia Central dominará Eurasia, y quien domine Eurasia dominará el mundo, según Mackinder.

La teoría del Heartland, también llamada «teoría de la región cardial», «teoría del corazón continental», «área pivote» o «isla mundial», fue desarrollada por el geógrafo y político inglés Halford John Mackinder (1861-1947) y posteriormente por James Fairgrieve (1870-1953), y la cual postula que el dominio de un área concreta del mundo permitiría dominar a este.

Esa área pivote o región cardial es representada por Asia Central y Europa Oriental, y está rodeada de una franja intermedia donde se encuentran los ámbitos terrestre y marítimo. La teoría establece que en esa zona el poder terrestre tendría una mayor ventaja frente al dominio marítimo por su inaccesibilidad por mar, el aprovechamiento de los rápidos medios de comunicación terrestres y por la explotación de los recursos del área. Se afirma que la nación que lograra conquistarla se transformaría en una potencia mundial.

En más detalle y según Mackinder, la superficie de la Tierra se puede dividir en:
  • La Isla-Mundial, que comprende los continentes de Europa, Asia, y África, siendo el más grande, más poblado, y más rico de la tierra, de todas las combinaciones posibles.
  • Creciente interior o marginal, en el que se incluyen las islas británicas y las islas de Japón.
  • Tierras del creciente exterior o insular, donde forman parte los continentes de América y Oceanía.
El Heartland o Área pivote se encuentra en el centro de la Isla-Mundial, se extiende desde el río Volga hasta el Yangtzé y desde el Himalaya hasta el océano Ártico. El Heartland de Mackinder fue la zona gobernada por el Imperio ruso y después por la Unión Soviética, menos el área alrededor de Vladivostok.

En 1919 Mackinder resumió esta teoría con esta frase:
«Quien gobierne en Europa del Este dominará el Heartland; quien gobierne el Heartland dominará la Isla-Mundial; quien gobierne la Isla-Mundial controlará el mundo».

Cualquier poder que controlase la Isla-Mundial controlaría más del 50 % de los recursos del mundo. El tamaño del Heartland y su posición central, le convierte en la clave para controlar la Isla-Mundial, según pensaba Mackinder.

Esta teoría se desarrolló al amparo de la fascinación que tenía Mackinder por el crecimiento del poder ruso.

Fuente: Wikipedia

CAPITULACIONES DE GRANADA

 

Las capitulaciones para la entrega de Granada, conocidas como el Tratado de Granada, fueron los acuerdos firmados y ratificados el 2 de enero de 1492 que pusieron fin a la guerra de Granada librada entre los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón y el sultán de Granada, Boabdil el Chico, por los que renunció a la soberanía del Reino nazarí de Granada a favor de los monarcas cristianos, quienes garantizaron una serie de derechos a los musulmanes, incluida la tolerancia religiosa y su justo tratamiento en compensación por una rendición incondicional y capitulación.

La capitulación contenía 77 artículos. Entre las condiciones otorgadas por don Fernando y doña Isabel al acordar con los moros granadinos destacan las siguientes:
  • El sultán de Granada y los alcaides entregarán la fortaleza de la Alhambra y todas las otras fortalezas, torres y puertas de la ciudad de Granada y del Albaicín.
  • Todos los moros se entregarán libre y espontáneamente, y cumplirán como buenos y leales vasallos con sus reyes y señores naturales. No se les obligará a convertirse al catolicismo ni podrán ser molestados por sus costumbres. No podrán ser enrolados en el ejército contra su voluntad.
  • El día que el sultán entregase las fortalezas y torres, sus altezas le devolverían a su hijo con todos los rehenes, y sus mujeres y criados, excepto los que se hubieren vuelto cristianos.
  • Los moros serán juzgados en sus leyes y causas por su derecho tradicional, con parecer de sus cadíes y jueces, que permanecerán en su puesto si son respetados por el pueblo y leales. El jurado estará compuesto de un cadí y un juez cristiano. No se permitirá, sin embargo, que las culpas y delitos pasen de padres a hijos.
  • Se permite a los moros llevar armas, excepto pólvora, que deben entregar a las autoridades.
  • Los moros son libres de vender o arrendar sus propiedades y viajar a la Berbería si así lo desean sin que se les confisquen sus bienes, garantizando los cristianos que la travesía sería segura durante tres años. Pasado este tiempo, deben avisar a las autoridades con cincuenta días de antelación y mediante el pago de un ducado. Este derecho es recíproco para los habitantes de la Berbería.
  • Los moros no estaban obligados a llevar marca distintiva alguna, al contrario que los judíos, que deberían llevarla siempre.
  • Los antiguos habitantes de Granada están exentos de impuestos durante tres años. Los tributos serán los habituales según la ley nazarí. Podrán comerciar en todo el reino sin pagar ningún portazgo especial.
  • Todos los cautivos cristianos de la ciudad serán entregados a las autoridades castellanas y liberados, a no ser que fueran vendidos antes de la capitulación, como condición para el vasallaje.
  • Todos los funcionarios y empleados de la administración nazarí, desde el sultán hasta los siervos, pasando por los alcaides, cadíes, meftís, caudillos, alguaciles y escuderos serán bien tratados y recibirán un sueldo justo por su trabajo. Se respetarán sus libertades y costumbres.
  • Los cristianos tienen prohibido entrar en las mezquitas, y los judíos no pueden ser recaudadores ni tener bajo su mando ni a cristianos ni a moros. Asimismo, se respetan las limosnas de las mezquitas, que serán administradas por los alfaquíes.
  • Se concede una amnistía e indulto general para todos los prisioneros de Granada, incluidos los que se escaparon de las cárceles cristianas y se refugiaron en la ciudad, excepto si son canarios o negros. Esta amnistía se extiende también a los prisioneros de guerra.
Consecuencias del tratado
Bajo estas condiciones quedaron los reyes Isabel y Fernando dueños de la ciudad de Granada, por cuyas puertas salió para no volver jamás el sultán Boabdil el mismo día que entró triunfante el ejército cristiano.

Las capitulaciones solo fueron cumplidas por la Corona hasta 1499. Ese año los reyes le encargaron al cardenal Cisneros una política más firme para la cristianización de la ciudad. El cardenal impuso unas medidas represivas que causaron una rebelión en el barrio del Albaicín, y en 1500 quemó en una hoguera todos los libros en árabe que encontró en la ciudad, salvo los de medicina.​ El año siguiente la Corona decretó, a instancias del mismo cardenal, la conversión forzosa de los musulmanes de Granada al cristianismo, sin opción siquiera a partir al exilio como se le había ofrecido a los judíos en 1492. Las mezquitas fueron convertidas en iglesias, los hammam cerrados y se prohibieron las festividades islámicas. En 1516, Cisneros, ya regente de toda Castilla, publicó una nueva pragmática que obligaba a los descendientes de musulmanes a abandonar su traje, usos y costumbres; pero su aplicación quedó en suspenso unos años.

Tras un periodo de tolerancia bajo el rey Carlos I, su hijo Felipe II de España endureció de nuevo la represión de las costumbres de origen moro, incluyendo la lengua árabe y la música tradicional. Esto dio lugar a la rebelión de los moriscos, en la que los descendientes de los moros del reino de Granada se levantaron en armas contra la Corona en 1568 aduciendo el incumplimiento repetido del tratado. La rebelión fue derrotada tras tres años de dura lucha, tras la cual toda la población morisca del reino de Granada fue desterrada a otros puntos de la corona de Castilla.​ Finalmente, el rey Felipe III decretaría la expulsión de los moriscos en 1609.

Documento
El original del Privilegio rodado de Asiento y Capitulación para la entrega de la ciudad de Granada se conserva en el Archivo de los Duques de Frías (depositado en la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional), bajo la signatura CP. 285, D. 18. Su imagen digital puede verse en Commons. Está fechado a 30 de diciembre de 1491, no 1492 porque en aquella época en España se tomaba el 25 de diciembre como primer día del año. Confirma las Capitulaciones otorgadas en el Real de la Vega de Granada el 25 de noviembre de 1491 entre los reyes Fernando e Isabel y los alcaides Yusuf ibn Comixa y Abu-Casim al Muley en nombre de Boabdil, sultán de Granada.

En el documento se enumeran un total de 49 confirmantes de la entrega de Granada, los más altos nobles laicos y eclesiásticos que tomaron parte en la guerra de Granada hasta su capitulación. La lista de los confirmantes va encabezada por los Reyes Católicos, quienes confirman y aprueban el privilegio. Los notarios mayores de Castilla, del reino de Toledo y del reino de León testifican el documento. La lista de confirmantes es la siguiente:
  1. Juan, segundo hijo de los Reyes Católicos. Fue el heredero de las coronas de Aragón y Castilla; duque de Montblanch, conde de Cervera y señor de Balaguer.
  2. Isabel de Aragón, hija mayor de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, princesa de Asturias en dos ocasiones, infanta de Castilla y Aragón y posteriormente reina consorte de Portugal.
  3. Pedro González de Mendoza, cardenal de España, primado de España.
  4. Infante Enrique de Aragón, primo del rey y de la reina.
  5. Alfonso de Aragón, duque de Villahermosa, sobrino del rey.
  6. Álvaro de Zúñiga, duque de Béjar, conde de Bañares, justicia mayor de la casa del rey y de la reina.
  7. Pedro Fernández de Velasco, condestable de Castilla, camarero mayor del rey y de la reina.
  8. Diego Sarmiento, conde de Salinas, repostero mayor del rey y de la reina.
  9. Juan Téllez Girón, conde de Ureña, notario mayor de Castilla.
  10. Pedro Enríquez, adelantado mayor de Andalucía, tío del rey.
  11. Gutierre de Cárdenas, comendador mayor de la Orden de Santiago.
  12. Juan Chacón, adelantado del reino de Murcia, contador mayor del rey y de la reina.
  13. Rodrigo de Ulloa, contador mayor del rey y de la reina.
  14. Fadrique Enríquez, almirante mayor de Castilla, conde de Melgar y de Rueda, primo del rey.
  15. Enrique de Guzmán, duque de Medina Sidonia, conde de Niebla, primo del rey y de la reina.
  16. Luis de la Cerda, duque de Medinaceli, conde de Santa María del Puerto, primo del rey y de la reina.
  17. Diego López de Mendoza, duque del Infantado, marqués de Santillana.
  18. Fadrique de Toledo, duque de Alba, conde de Piedrahíta.
  19. Pedro Manrique, duque de Nájera, conde de Treviño.
  20. Beltrán de la Cueva, duque de Alburquerque, conde de Ledesma, mayordomo de la casa del rey y de la reina.
  21. Rodrigo Ponce de León y Núñez, duque de Cádiz, conde de Arcos.
  22. Pedro Osorio, marqués de Astorga.
  23. Andrés de Cabrera, marqués de Moya.
  24. Garcí Fernández Manrique, marqués de Aguilar.
  25. Rodrigo Alonso Pimentel, IV conde de Benavente.
  26. Diego Fernández de Córdova, conde de Cabra, vizconde de Iznájar, mariscal de Castilla.
  27. Bernardino de Mendoza, conde de Coruña.
  28. Bernardino de Quiñones, conde de Luna.
  29. Diego López Pacheco, conde de Santisteban.
  30. Juan Manrique, conde de Castañeda.
  31. Diego Hurtado de Mendoza, arzobispo de Sevilla.
  32. Alfonso de Fonseca, arzobispo de Santiago.
  33. Alonso de Cárdenas, maestre de la Orden de Caballería de Santiago.
  34. La Orden de Caballería de Calatrava de que el rey y la reina son administradores perpetuos.
  35. Juan de Zúñiga, maestre de la Orden de Caballería de Alcántara.
  36. Álvaro de Zúñiga, prior de la Orden de San Juan.
  37. (al 49) los obispos de Burgos, Palencia, Ávila, Coria, Córdoba, León, Oviedo, Astorga, Segovia, Zamora, Mondoñedo, Lugo y Orense.

CHOQUE DE CIVILIZACIONES

Choque de civilizaciones es el nombre que recibe una teoría acerca de las relaciones internacionales. Tal como se conoce hoy en día, fue formulada en un artículo de Samuel Huntington publicado en la revista estadounidense Foreign Affairs en 1993,​ y transformado posteriormente en un libro en 1996.

Huntington se ha inspirado en las tesis de diversos historiadores, sociólogos y antropólogos, sobre todo de los textos de Arnold J. Toynbee y Carroll Quigley. Para Huntington, de todos los elementos objetivos que definen las civilizaciones el más importante suelen ser las religiones.​ Así pues, con base en la descripción de esos autores y con fundamento en la distribución de las grandes religiones describe la existencia actual de nueve civilizaciones: subsahariana, latinoamericana, sínica, hindú, budista, nipona, occidental, ortodoxa e islámica.

Según este autor, durante la guerra fría los países se relacionaban con las dos superpotencias como aliados, satélites, clientes, neutrales o no alineados; sin embargo, al acabar la guerra los países se relacionarían como Estados miembro de cada civilización, como estados centrales, países aislados, países escindidos o países desgarrados. Para Huntington las relaciones entre estas variarán normalmente de lo distante a lo violento, situándose la mayoría de las veces entre ambos extremos, siendo la confianza y la amistad raras.

Desde la publicación del libro, el debate sobre las hipótesis de Huntington habían girado en torno a la discusión y el debate político más que a las evidencias empíricas, no obstante, en un estudio de la Universidad de Stanford se ha observado que comportamientos de Internet en el intercambio de correos electrónicos muestran tendencias a conformar las grandes agrupaciones correspondientes a las civilizaciones descritas por Huntington.

Antecedentes e influencias sobre Huntington
En un sentido amplio, se puede definir el choque de civilizaciones como una teoría que explica los grandes movimientos políticos y culturales de la Historia Universal por medio de las influencias recíprocas que ejercen entre sí las diversas civilizaciones (por contraposición a las debidas a los enfrentamientos entre estados-nación o ideologías).

Una civilización, en este contexto, es una cultura más o menos cerrada y con una tradición cultural más o menos hermética e impermeable, que por ende se encuentra en oposición a otras civilizaciones con tradiciones diferentes.

Arnold J. Toynbee
Aunque el concepto moderno de civilización es popularizado por Oswald Spengler, la noción de «choque de civilizaciones» fue introducida por Arnold J. Toynbee, aunque este la restringe al ámbito geopolítico, simplificando en demasía los fenómenos de contactos culturales entre civilizaciones. Toynbee considera el fenómeno como un «contacto espacial entre civilizaciones», y lo refiere como un fenómeno de desafío y respuesta (integrado en su teoría cíclica del desarrollo de las civilizaciones). Es decir, el primer «empujón» que una civilización da a otra, es contestado por ésta, lo que a su vez mueve a la primera a enviar un tercer empujón, y así sucesivamente hasta que una de ellas termina derrotada.

Según la teoría de Toynbee, el efecto de un asalto frustrado suele ser el retardo, o incluso la parálisis, de la civilización agredida, bien sea por enorgullecerse en demasía de su propio triunfo, o bien sea por haber invertido todos los recursos disponibles en la lucha. El efecto de un asalto exitoso, por el contrario, es más complejo, ya que puede terminar en un sometimiento temporal y la expulsión del invasor, o bien en la destrucción de la civilización invadida.

Carroll Quigley
Otro personaje que influyó en las tesis de Huntington son los escritos de Carroll Quigley quien, además de abordar la evolución de las civilizaciones, estableció los nexos filiales e históricos entre las civilizaciones históricas antiguas y las modernas en su famoso libro Evolución de las Civilizaciones.​ Considera como derivados de las civilización mesopotámica a las antiguas civilizaciones hitita, cananea, minoica y mediterránea (antigua Roma y Grecia) así como a las civilizaciones modernas ortodoxa, occidental e islámica de los que trata Huntington en su libro. Por otro lado, Quigley considera a la India moderna y al sudeste asiático budista como un derivado directo de las antiguas civilizaciones índicas y a China y Japón como derivados de las antiguas civilizaciones sínicas.

No obstante, Quigley pensaba más en una civilización universal producto de la revolución industrial y la expansión colonial de occidente a diferencia de Huntington que, a pesar de la tecnología, aún sigue viendo distintas civilizaciones vivas según cada contexto religioso.

Otros
Otras influencias sobre Huntington han sido diversos historiadores, sociólogos y antropólogos que han estudiado las civilizaciones entre los que se encuentran, por ejemplo, Max Weber, Émile Durkheim, Oswald Spengler, Pitirim Sorokin, Alfred Weber, Alfred Kroeber, Philip Bagby, Rushton Coulborn, Christopher Dawson, Shmuel Eisenstadt, Fernand Braudel, William H. McNeill, Adda Bozeman, Immanuel Wallerstein y Felipe Fernández-Armesto.


Arriba: Civilizaciones muertas y vivas en la escala temporal. En color negro civilizaciones muertas, de colores civilizaciones vivas. Abajo: mapa deformado en función de la población. Código de colores: latinoamericana (Naranja), occidental o judeocristiana (azul), subsahariana (café oscuro), ortodoxa (verde), islámica (café claro), india (violeta), theravada (morado), sínica (rojo) y nipona (color vino). Basada en descripciones de Arnold J. Toynbee (1961), Carroll Quigley y Samuel P. Huntington (1996).

El choque de civilizaciones de Samuel Huntington
En su artículo de 1993, Huntington retoma el concepto de Toynbee afirmando que los actores políticos principales del siglo XXI serían las civilizaciones y que los principales conflictos serían los conflictos entre civilizaciones (no entre ideologías, como durante la mayor parte del siglo XX ni entre estados-nación). Aparentemente, este artículo era una respuesta a las tesis de Francis Fukuyama que sostenía que el mundo se aproximaba al fin de la historia (en sentido hegeliano) en el que la democracia occidental triunfaría en todo el mundo. Citando el artículo de Huntington:
Los Estados-nación seguirán siendo los actores más poderosos del panorama internacional, pero los principales conflictos de la política global ocurrirán entre naciones y grupos de naciones pertenecientes a diferentes civilizaciones. El choque de civilizaciones dominará la política global. Las fallas entre las civilizaciones serán los frentes de batalla del futuro.

Argumenta que el crecimiento de nociones como la democracia o el libre comercio desde el fin de la Guerra Fría solo ha afectado realmente a la cristiandad occidental, mientras que el resto del mundo ha intervenido escasamente.

Delimitación y clasificación de civilizaciones
Significativamente, las líneas de fractura entre civilizaciones son casi todas religiosas. Huntington clasifica alrededor de nueve civilizaciones bien definidas:
  1. Civilización occidental. Incluye principalmente a países de la cristiandad católica y protestante: Europa Occidental, América Septentrional, Australia, Nueva Zelanda, Territorio de Papúa y Nueva Guinea. Aunque en la clasificación original de Huntington no viene listado se le considera a la diáspora judía moderna e Israel un estado muy próximo y afín a occidente.
  2. Civilización ortodoxa. Localizada en Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Rumania, Serbia, Montenegro, Macedonia del Norte, Bulgaria, Grecia, Chipre, Georgia y Armenia (coincide con la cristiandad oriental).
  3. Civilización latinoamericana. Contiene a Sudamérica, Centroamérica, México y gran parte del Caribe. Es un vástago de la civilización occidental, sin embargo, para un análisis centrado en las consecuencias políticas internacionales de las civilizaciones, Huntington propone considerarle como una civilización independiente.
  4. Civilización islámica. Se localiza en Oriente Medio, el Magreb (Norte de África), Somalia, Bosnia y Herzegovina, Albania, Asia Central, Comoras, Azerbaiyán, Maldivas, El Sinkiang (de China), La República de Tatarstán, Chechenia (Los dos últimos de Rusia), Bangladés, Malasia, Brunéi e Indonesia.
  5. Civilización hindú. Localizada fundamentalmente en la India y Nepal.
  6. Civilización sínica. Incluye a China, Vietnam, Singapur, Corea y la diáspora china en Asia, el Pacífico y Occidente.
  7. Civilización japonesa. Archipiélago del Japón. Por su peso político y económico Huntington la clasifica con el mismo peso de una civilización entera.
  8. Civilización africana. (África Subsahariana).
  9. Las áreas budistas del norte de la India, Bután, Mongolia, Birmania, Tailandia, Camboya, Sri Lanka, Laos y el Tíbet.
  10. Existen estados con menor peso político que Japón o Israel pero que igualmente son de difícil clasificación como Filipinas, Etiopía, Haití, las Guyanas o las culturas de la Polinesia. Huntington, por ejemplo, suele clasificar parte de Filipinas como sínica y otros autores como parte de occidente porque culturalmente tiene más relación con Latinoamérica, España y Estados Unidos.
El choque de civilizaciones según Huntington, tal como se presenta en el libro: Occidente (azul), América Latina (violeta), Japón (rojo), China (granate), India (naranja), Islam (verde), Ortodoxia (celeste), África negra (marrón), países budistas (amarillo). Otros colores pueden indicar líneas de falla donde el choque de civilizaciones puede ocurrir. Transilvania (en Rumanía), el oeste de Ucrania, el norte de Serbia y otros están en el «mundo occidental» de acuerdo con el libro. El autor considera que en lugar de pertenecer a las civilizaciones «mayores» Etiopía y Haití (en marrón claro) son países «solitarios», y que Israel (turquesa) puede ser considerado un único Estado con su propia civilización, muy similar a Occidente. El Caribe angloparlante (violeta claro), antiguas colonias británicas, constituyen una entidad diferenciada.

Estructura de las civilizaciones
Durante la Guerra Fría los países se relacionaban con las dos superpotencias como aliados, satélites, clientes, neutrales o no alineados. Sin embargo, para Huntington después de la Guerra Fría los países se relacionarían según el criterio civilizatorio como Estados miembro, Estados centrales, países aislados, países escindidos y países desgarrados.

Estados centrales
Huntington los define como los estados con mayor peso representativo dentro de una civilización. Algunas veces toda la civilización está contenida en un solo Estado como Japón. Estos Estados juegan un rol importante dentro de su civilización, para las relaciones intercivilizatorias y la mayoría tienen o aspiran a tener armas nucleares en algún momento. Estados centrales o representativos son:
  • Civilización sínica: China.
  • Civilización occidental: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania.
  • Civilización ortodoxa: Rusia.
  • Civilización hindú: India.
  • Civilización japonesa: Japón.
  • Civilización subsahariana: Sudáfrica.
  • Civilización latinoamericana: México, Venezuela,​ Argentina y Brasil.​
  • Civilización islámica: Turquía, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Pakistán e Indonesia.
  • Civilización budista: Tailandia.
Países escindidos
Huntington clasifica así a los estados multiculturales que contienen dos o más civilizaciones dentro de su territorio. Un ejemplo antiguo de este caso es Yugoslavia, un país multicultural que se dividió posteriormente según criterios civilizatorios en países como Croacia (occidental), Serbia (ortodoxa) y Bosnia (islámica). Huntington predice inestabilidad y fuente de conflictos importantes en tal situación como guerras civiles. Actualmente hay naciones que no se han fragmentado y aún contienen las fronteras de dos o más civilizaciones dentro de su territorio:
  • División islámica-africana: Es la línea de fractura de dos civilizaciones que pasa dentro de países como Nigeria, Chad, Etiopía, Kenia, Tanzania y Mozambique. Sudán fue mostrado como estado virtualmente escindido cuando Huntington redactó el libro, posteriormente este país se escindió en Sudán y Sudán del sur.
  • División islámica-ortodoxa: Es la línea de fractura que pasa dentro de territorio de Kazajistán.
  • División islámica-budista: Es la línea de fractura que pasa dentro de Birmania (véase genocidio rohinyá).
  • División ortodoxa-occidental: Es la línea de fractura que pasa en medio de Bielorrusia, Ucrania y Rumania.
Uno de los puntos más polémicos de los que Huntington advierte son otros países multiculturales con ambientes más relajados pero que eventualmente pueden tener problemas:
  • China: Tíbet budista y Sinkiang islámico.
  • Estados Unidos: California y estados sureños con inmigración latinoamericana.
  • Europa: Inmigración islámica.
Mapa que muestra a detalle los bordes exactos de cada civilización donde, incluso, se pueden ver las líneas de fractura dentro de los llamados países escindidos o multiculturales. Las líneas de fractura, estados escindidos y estados multiculturales basados en las descripciones de Joel Garreau (1981), William Wallace (1990),​ Huntington (1993 y 1996) y en base a la demografía religiosa y cultural mundial actual (2020).​

Países desgarrados
Huntington clasifica así a aquellos países que por razones e influencias geográficas en algún momento de su historia han decidido transformar radicalmente su cultura, es decir, cambiar de civilización pero sin tener éxito total. Huntington llama a este fenómeno kemalismo o aculturación. Estados más importantes que han intentado cambiar de civilización son:
  • Rusia: De la civilización ortodoxa a la occidental.
  • Turquía: De la civilización islámica a la occidental.
  • México: De la civilización latinoamericana a la occidental.
  • Australia: De la civilización occidental a la sinoasiática.
Estados atípicos y aislados
Son países cuya clasificación dentro de las civilizaciones es dificultosa o presenta cualidades y características culturales únicas.
  • De la civilización occidental, Israel.
  • De la civilización africana Etiopía y derivado africano en el continente americano: Haití.
  • De la civilización occidental-latinoamericana: gran parte de Filipinas.
  • Japón. Por su poder, cultura única e influencia, Huntington le considera una civilización entera diferente a la cultura sínica continental (China y Coreas).
  • Caribe anglófono.
  • Culturas de Polinesia.
  • Guyanas.
Otros estados menos atípicos cuya clasificación dentro de una civilización no es dificultosa pero siguen guardando diferencias lingüísticas y culturales importantes respecto con el resto de los países de su misma civilización son:
  • Civilización latinoamericana. Brasil.
  • Civilización islámica. Irán e Indonesia.
Civilizaciones y religiones
Para Huntington, de todos los elementos objetivos que definen las civilizaciones el más importante suele ser la religión.​ Por otro lado, Huntington menciona que los reiterados choques entre Iglesia y Estado de la civilización occidental es casi exclusiva de su historia y solo en la civilización hindú hay otra clara separación entre religión y política. No obstante, en el resto de las civilizaciones la separación entre estado y religión es distinta o inexistente. «En la civilización islámica, Dios es el César; en China y Japón, el César es Dios y en la civilización ortodoxa, Dios es el socio menor del César».​ En occidente la separación estado e iglesia propició el individualismo mientras que en países orientales, al no tener religiones teocéntricas o monoteístas, la confianza y obediencia de la población están enfocadas hacia el líder.

Civilizaciones y política
Pluralismo y elitismo
Las civilizaciones con una marcada élite dominante suelen darse en sociedades homogéneas (colectivistas) tanto como en sociedades heterogéneas pero que guardan distancia vertical del poder respecto a quien les gobierna. Ejemplos de las primeras pueden ser la sociedad china y ejemplos de la segunda las sociedades árabes y anteriormente latinoamericanas. Normalmente, en estas sociedades no existe una separación clara de funciones judiciales, ejecutivas o legislativas y el poder suele concentrarse en sistemas de partido único, corporaciones, monarquías o dictaduras.

Por otro lado, las civilizaciones con un marcado pluralismo suelen ser sociedades heterogéneas pero con una distribución horizontal del poder, es decir, en la participación representativa existen varias élites compitiendo por obtener el poder político. Sociedades plurales características se pueden encontrar en las sociedades japonesa, occidental o de la India.​ En este tipo de sistemas de gobierno suele coexistir una clara separación de los poderes del Estado en poder ejecutivo, legislativo y judicial y múltiples partidos políticos compitiendo por obtener una representación.

Aculturación política
La aculturación política, herodianismo o kemalismo es cuando una civilización dominada adopta e imita las formas de una civilización dominante. Huntington clasifica a estos países como países desgarrados.​ El proceso de aculturación política no es un proceso exclusivo de las civilizaciones dominadas, sino también un proceso que suele afectar a la civilización dominante en su afán de abarcar todas las culturas (universalismo y globalización), como actualmente ocurre en el caso de occidente mediante unos procesos denominados multiculturalismo y relativismo cultural.​

Niveles de conflicto
Huntington afirma que los conflictos entre civilizaciones son inevitables, puesto que cada una cuenta con sistemas de valores significativamente distintos. Para él las relaciones entre civilizaciones variarán normalmente de lo distante a lo violento, situándose la mayoría de las veces entre ambos extremos. La confianza y la amistad serán raras.

Los choques o conflictos entre civilizaciones se pueden dar a dos niveles: conflictos de línea de fractura y conflictos entre Estados centrales. El conflicto a micronivel o de línea de fractura es cuando dos Estados vecinos, pero de distinta civilización, entran en conflicto o cuando ocurre una guerra civil entre dos culturas diferentes en un país escindido. Por otro lado, el conflicto entre Estados centrales es un conflicto entre los Estados principales de cada civilización o de civilizaciones enteras por el poder económico y el control mundial.

Conflictos entre Estados de una misma civilización
Aunque también son fuente de conflictividad, Huntington argumenta que estos conflictos serán menos intensos y severos que los conflictos de líneas de fractura entre civilizaciones. Define que el conflicto, por ejemplo entre las dos Coreas, suele ser hasta cierta medida exagerado y magnificado más de lo que realmente son. Argumenta que otras pugnas internas irán suavizándose, como las relaciones entre Taiwán y China continental o Georgia y Rusia, debido a la emergencia de sus Estados centrales. A lo largo de su historia, Occidente ha hecho uso instrumental de estos conflictos para beneficiarse y posicionarse; sin embargo, esto irá perdiendo fuerza.

No obstante, por su cultura tribal fragmentada en facciones religiosas más allá de la noción del Estado nación y la carencia de un Estado central fuerte, en el mundo islámico son más probables los conflictos intracivilizatorios. Huntington llama a este fenómeno del mundo islámico como una «conciencia sin cohesión».

Por otro lado, bajo el marco teórico toynbeano y de Quigley, Huntington solo ve importantes los conflictos de guerras intestinas entre Estados parroquiales de una misma civilización cuando son previas a la instauración de un Estado o imperio universal. En el caso de Occidente, la Primera y Segunda Guerra Mundial, considera fue una lucha de Estados parroquiales que antecedieron a la instauración de la Unión Europea y la dominación estadounidense, a la que Huntington también considera una especie de Estado universal compuesta de un grupo de Estados democráticos o federaciones.

Conflictos de líneas de fractura
Huntington llama líneas de fractura a los límites geográficos, culturales y religiosos que dividen las civilizaciones. Usualmente concuerdan con las fronteras de un grupo de países pero en algunos casos pasan en medio de países escindiéndolos culturalmente. Argumenta que desde el final de la Guerra Fría los conflictos mundiales han ocurrido a lo largo de los límites de las civilizaciones, con escasos conflictos en el interior de aquellas. Pone como ejemplo las guerras que acompañaron la desintegración de Yugoslavia, la guerra de Chechenia o los conflictos recurrentes entre India y Pakistán.

Civilizaciones rivales y oscilantes
Huntington también argüía que el nivel de crecimiento de Asia Oriental haría de la civilización sínica un poderoso rival de Occidente. También establece que el crecimiento demográfico y económico de otras civilizaciones resultará en un sistema de civilizaciones mucho más multipolar que el que existe actualmente.

Huntington clasificaba a las civilizaciones islámica y sínica como rivales de la occidental y etiquetaba a la ortodoxa, la hindú y a Japón como civilizaciones «oscilantes». También afirma que Rusia y la India continuarán cooperando estrechamente, en tanto que China y Pakistán continuarán oponiéndose a la India. Huntington argumenta que una conexión islámico-confuciana está emergiendo (cita la colaboración de China con Irán, Pakistán y otros países para aumentar su influencia internacional).

Escenario de una 3GM en el libro
Este sería el máximo nivel de conflicto que pudiera haber entre estados centrales. Huntington vislumbraba al principio un pacto de no agresión entre Rusia y China en contra de la civilización occidental en una 3GM para probablemente quebrantarse si este último invadiera Siberia. Japón e India, al ser Estados oscilantes, jugarían un papel importantísimo en tal guerra conforme definieran su posición.

Huntington argumenta que tal guerra sería tan devastadora que el polo del poder mundial se trasladaría dramáticamente de norte a sur, emergiendo África, Latinoamérica e Indonesia como los organizadores de posguerra.

Niveles de antagonismo y relación de conflicto entre civilizaciones según Huntington en 1996. Líneas más gruesas, conflictividad mayor y líneas más delgadas relaciones de conflictividad menor en la fecha que fue publicado el libro. Desde la segunda década del siglo XXI ha subido de tono el nivel de antagonismo entre el mundo ortodoxo y occidental.

Comprobación del modelo del choque de civilizaciones
A lo largo de la historia posterior a la publicación del libro se han hecho estudios académicos sobre este modelo y acontecieron algunos sucesos políticos e históricos entre distintas naciones o civilizaciones ya previstos por Huntington. No obstante, también existen algunos desaciertos en sus predicciones sobre las dinámicas entre naciones o civilizaciones.

Estudios académicos sobre las hipótesis de Huntington
Desde la publicación del libro el debate sobre las hipótesis de Huntington habían girado en torno a la discusión de índole político y la polémica más que a las evidencias empíricas,​ no obstante, en un estudio de 2013 y otro de 2015 sobre 90 países, académicos de la Universidad de Stanford en colaboración con la Universidad de Cornell, el Qatar Computing Research Institute y Yahoo! Labs de Barcelona desarrollaron un modelo basado en la frecuencia de las interacciones globales de correo electrónico entre usuarios de Yahoo! Mail.​ El estudio arrojó un gráfico, donde cada país aparece bajo un círculo y unas siglas, mientras más proximidad entre círculos hay más interacciones entre usuarios. El resultado final del gráfico fue muy aproximado a las agrupaciones civilizatorias y sus interacciones descritas por Huntington.


Cada civilización bajo un color distinto y cada país aparece bajo un círculo y unas siglas, mientras más proximidad entre círculos hay más interacciones entre usuarios de Yahoo! Mail. El resultado final del gráfico fue muy aproximado a las agrupaciones civilizatorias y sus interacciones descritas por Huntington. Siglas de países: Emiratos Árabes Unidos AE, Angola AO, Argentina AR, Austria AT, Australia AU, Azerbaiyán AZ, Bangladés BD, Bélgica BE, Burkina Faso BF, Bulgaria BG, Burundi BI, Bolivia BO, Brasil BR, Bielorrusia BY, Canadá CA, Congo CD, Suiza CH, Costa de Marfil CI, Chile CL, Camerún CM, China CN, Colombia CO, República Checa CZ, Alemania DE, Dinamarca DK, República Dominicana DO, Argelia DZ, Ecuador EC, Egipto EG, España ES, Etiopía ET, Finlandia FI, Francia FR, Reino Unido GB, Ghana GH, Grecia GR, Guatemala GT, Honduras HN, Haití HT, Hungría HU, Indonesia ID, Israel IL, India IN, Italia IT, Jordania JO, Japón JP, Kenia KE, Camboya KH, Corea del Sur KR, Kazajistán KZ, Laos LA, Sri Lanka LK, Marruecos MA, Madagascar MG, Malí ML, México MX, Malasia MY, Mozambique MZ, Nigeria NG, Nicaragua NI, Países Bajos NL, Nepal NP, Perú PE, Papúa Nueva Guinea PG, Filipinas PH, Pakistán PK, Polonia PL, Portugal PT, Paraguay PY, Rumanía RO, Federación de Rusia RU, Arabia Saudita SA, Sudán SD, Suecia SE, Singapur SG, Eslovaquia SK, Senegal SN, El Salvador SV, Tailandia TH, Túnez TN, Turquía TR, Ucrania UA, Estados Unidos US, Uzbekistán UZ, Venezuela VE, Vietnam VN, Yemen YE, Sudáfrica ZA, Zambia ZM y Zimbabue ZW.

Conflictos de línea de fractura en países escindidos
Huntington ya pronosticaba futuras guerras de línea de fractura dentro de los países escindidos.​ Un ejemplo moderno de este caso fue Sudán, que terminó fragmentándose en Sudán del Norte (islámica) y Sudán del Sur (subsahariana).​ Otro ejemplo de un conflicto de línea de fractura es el genocidio rohinyá, donde se ha visto un expulsión sistemática de miles de musulmanes por parte de la población budista de Birmania.​ Desde 2013 es particularmente dificultosa la situación de Ucrania pues está parcialmente fragmentada tras la anexión de Crimea y Sebastopol a Rusia (civilización ortodoxa) no obstante otras regiones prorrusas como las provincias de Donetsk y Lugansk siguen adheridas al resto de Ucrania proocidental propiciándose un conflicto de línea de fractura.​ Desde la publicación de su libro, Huntington ya notaba la creciente fragmentación política en las elecciones ucranianas entre regiones prorrusas y prooccidentales.

Ejemplos de conflictos de línea de fractura en países escindidos del nuevo milenio (posteriores a la publicación del libro)ː
  • Conflicto de Darfur y referéndum sobre la independencia de Sudán del Sur de 2011 (línea entre civilización islámica y subsahariana).
  • Genocidio rohinyá (línea de fractura entre civilización islámica y budista).
  • Guerra en Dombás, anexión de Crimea y Sebastopol a Rusia y OME rusa en Ucrania de 2022 (línea de fractura entre región prorrusa y prooccidental).
  • Conflicto del Alto Karabaj de 2020 entre Azerbaiyán contra la República de Artsaj y Armenia.
En color morado países que apoyaron a Azerbaiyán en el conflicto del Alto Karabaj de 2020. En su mayoría son pueblos musulmanes de la variedad túrquica.

Conflictos y apaciguamientos intracivilizatorios
Huntington pronosticaba dos escenarios en estas situaciones tendientes a la apaciguación. El primer caso es cuando existe un estado central emergente dominante que absorbe dentro de su esfera de control a otro estado periférico de la misma civilización tendiente a las discrepancias. El segundo caso es cuando dos naciones de una misma civilización de peso específico equiparable se encuentran reconciliándose, incluso a pesar del hostigamiento de civilizaciones externas que tratan de alentar un conflicto. Ejemplos del primer caso es el creciente control de Rusia con naciones periféricas como Georgia, o la creciente influencia de China sobre Taiwán, Vietnam y otras naciones del sudeste asiático. Como ejemplo del segundo caso es la creciente aproximación de las relaciones entre las dos Coreas, a pesar de la influencia de Occidente y Estados Unidos sobre Corea del Sur. Para Huntington, el conflicto entre las dos Coreas se ve más magnificado mientras más lejos, geográficamente hablando, se esté de la real situación entre dos naciones hermanas pertenecientes a una misma civilización.

Auge del nacionalismo en países desgarrados
Huntington afirmaba que aunque el «virus de la cultura occidental era persistente, no era mortal» para la cultura receptora.​ También preveía que ante un eventual pérdida de fuerza de la influencia occidental, estados desgarrados retomarían su rumbo cultural distinto al punto de vista occidental. Los movimientos desglobalizadores y de proteccionismo económico desde la segunda década del siglo XXI han propiciado un movimiento de repliegue nacionalista y cultural en países como Rusia, Turquía y México.​ Huntington pronosticaba la posibilidad de que Rusia y Turquía optaran por liderar sus civilizaciones como estados centrales en lugar de continuar siendo países desgarrados y culturas periféricas a occidente.

A partir de 2018, las relaciones entre Australia y China a nivel político han comenzado a desgastarse entre estos dos países, principalmente debido a las crecientes preocupaciones de la influencia política china en varios sectores de la sociedad australiana, incluido el gobierno, las universidades y los medios de comunicación, además de la postura china en el conflicto territorial en el mar de la China meridional.

GLOBALISMO


El término «globalismo» es un neologismo que se refiere a una teoría de la conspiración e hipotética ideología que trataría de acabar con el estado-nación como marco para la administración política y la referencia de identidad. 

Se usa notablemente en ciertos círculos nacionalistas para describir la marcha hacia la creación de un gobierno mundial bajo el doble efecto de la globalización económica y cultural. Se ha utilizado para describir los esfuerzos internacionales iniciados después de la 2GM, como las Naciones Unidas, la Unión Europea o la Comisión Trilateral y a veces las políticas liberales y neoconservadoras posteriores al final de la Guerra Fría. Hoy en día es un término ampliamente utilizado por el populismo de derecha y la derecha alternativa, así como en círculos marginales de la izquierda política.​ Su definición es bastante similar a la de cosmopolitismo, término ampliamente utilizado en el Siglo XX, sobre todo en la Unión Soviética y el Bloque del este.

Concepto
El concepto de globalismo comienza a formularse en los años inmediatamente posteriores al final de la 2GM con la creación de numerosos organismos supranacionales como la ONU, un organismo cuya creación era vista como un atentado contra la soberanía nacional de sus integrantes a ojos de los distintos círculos nacionalistas. El nacionalismo como tal había sufrido un duro golpe tras el final de la guerra mundial con la derrota de las ideologías fascista y nacionalsocialista, así como la del autoritarismo japonés, frente al marxismo-leninismo soviético y el liberalismo estadounidense y británico. El término «Naciones Unidas» fue acuñado por el gobierno de Franklin Roosevelt durante la guerra, primero como sinónimo de Aliados y luego como un proyecto para sustituir la Sociedad de Naciones, que había fracasado.

La percepción de las Naciones Unidas como un gobierno que buscaba acabar con la soberanía nacional de los distintos Estados fue bastante popular en los primeros años de la Guerra Fría y de la descolonización, sobre todo debido al apoyo de la organización al derecho de autodeterminación de las colonias europeas. Personajes públicos como el general estadounidense Edwin Walker llegaron incluso a tachar a las Naciones Unidas de comunista. 

En cierta manera, el término globalismo supone la contraparte derechista al concepto de cosmopolitismo burgués, utilizado ampliamente en los países del Bloque del Este. Si bien el marxismo abogaba, por lo menos en su forma original, por una unión global bajo un modelo comunista, ya antes de la 2GM comenzó a desarrollarse el concepto de patriotismo socialista, opuesto tanto al nacionalismo como al cosmopolitismo. Después de la guerra, en la República Democrática Alemana, se denunció al cosmopolitismo burgués como una ideología capital-imperialista contraria al derecho de las naciones a la independencia, la soberanía nacional y al internacionalismo proletario. Se afirmaba que el cosmopolitismo burgués promovía el desmantelamiento de las tradiciones nacionales, patrióticas y de la cultura nacional de la patria socialista y se decía que era defendido por el «imperialismo anglo-americano» con el objetivo de establecer una hegemonía mundial capitalista y así mantener la explotación del hombre por el hombre. Se defendía el amor a la patria socialista como uno de los sentimientos más profundos del pueblo trabajador, expresado en la lucha contra los conquistadores y opresores capitalistas. ​Pero hay que aclarar también que el comunismo es de hecho una doctrina globalista (pero en el sentido colectivista de la palabra, eso sí) ya que propugna la unificación de toda la humanidad en una única sociedad pero cuyas características son la propiedad común de los medios de producción, la inexistencia de las clases sociales, del estado y del mercado, por lo tanto los comunistas han propugnado y siguen propugnando la creación de la República Socialista Internacional de los Soviets (un estado socialista cosmopolita, que a su vez estará conformado por estados socialistas más pequeños, los cuales mantendrán su soberanía a pesar de pertenecer a un estado socialista más grande, el cuál será de carácter universal), que será remplazada por la sociedad colectivista mundial sin estado cuando se haya avanzado al comunismo​.

Aunque la ideología tiene una larga historia, el globalismo emergió como un conjunto dominante de ideologías asociadas a lo largo de finales del siglo XX. A medida que estas ideologías se afianzaron y se intensificaron varios procesos de globalización, contribuyeron a la consolidación de un imaginario global conectado.​ En sus escritos recientes, Manfred Steger y Paul James teorizaron este proceso en términos de cuatro niveles de cambio: cambios de ideas, ideologías, imaginaciones y ontologías. La empresa de denunciar el globalismo a menudo se ha centrado en personalidades u organizaciones, en su mayoría capitalistas, que se identifican como impulsoras de este proyecto, entre ellas: Richard Coudenhove-Kalergi, Clarence Streit, David Rockefeller, la Sociedad Fabiana, el grupo Bilderberg o la Comisión Trilateral.

Concepto en geopolítica
Theo Belok, autor del libro «TRUMP CONTRA EL GLOBALISMO», desde una perspectiva soberanista, define la diferencia esencial entre «globalismo», «globalización», «mundialización», y «tecnificación». Conceptos que muchas veces pueden confundirse:

Globalismo: es un sistema ideológico, que promueve la concentración del poder a escala mundial y la transferencia de la soberanía de las naciones, a entidades supranacionales, para conformar una estructura de poder global totalitaria. Para lograrlo propaga un conjunto de ideas que de manera directa o indirecta, conllevan a la disolución del Estado–Nación soberano y las libertades individuales.

Mundialización: es un proceso de desnacionalización del poder político.

Globalización: es un proceso de desnacionalización del poder económico y financiero.

Tecnificación: es el proceso de avances tecnológicos e industriales surgidos en Occidente, que revolucionaron para siempre el transporte y las comunicaciones. (Theo Belok, 2021) TRUMP CONTRA EL GLOBALISMO. Editorial Autores de Argentina. pp. 183.

Descripción
Paul James define el globalismo, «al menos en su uso más específico [...] como la ideología dominante y la subjetividad asociadas con diferentes formaciones históricamente dominantes de extensión global. La definición implica que hubo formas premodernas o tradicionales de globalismo. y la globalización mucho antes de que la fuerza impulsora del capitalismo buscara colonizar todos los rincones del mundo, por ejemplo, volviendo al Imperio Romano en el siglo II d. C., y quizás a los griegos del siglo V a. C.»​

Manfred Steger distingue entre diferentes globalismos como el «globalismo de la justicia», el «globalismo de la yihad» y el «globalismo de mercado». El globalismo de mercado incluye el liberalismo como ideología. En su libro de 2005 El colapso del globalismo y la reinvención del mundo, el filósofo canadiense John Ralston Saul trató el globalismo como colindante con el liberalismo y la globalización liberal. Argumentó que, lejos de ser una fuerza inevitable, la globalización ya se está dividiendo en partes contradictorias y que los ciudadanos están reafirmando sus intereses nacionales de manera positiva y destructiva.

Alternativamente, el politólogo estadounidense Joseph Nye, cofundador de la teoría de las relaciones internacionales del liberalismo, generalizó el término para argumentar que el globalismo se refiere a cualquier descripción y explicación de un mundo que se caracteriza por redes de conexiones que abarcan distancias multicontinentales; mientras que la globalización se refiere al aumento o disminución del grado de globalismo.​ Este uso del término se originó y continúa utilizándose en debates académicos sobre los desarrollos económicos, sociales y culturales que se describen como globalización.​ El término se usa de una manera específica y estrecha para describir una posición en el debate sobre el carácter histórico de la globalización (es decir, si la globalización tiene precedentes o no).

Los argumentos en contra del globalismo son similares a los movidos contra la globalización, entre los que se encuentran la pérdida de la identidad cultural, la eliminación de la historia comunitaria, el conflicto de civilizaciones, la pérdida de representación política y el colapso del proceso democrático a favor de una sociedad abierta gestionada globalmente.​ Sin embargo, el término «globalista» también se ha utilizado como un peyorativo dirigido a enemigos políticos: en la izquierda en el contexto del movimiento antiglobalización y las protestas de la década de 1990, y en la derecha como un peyorativo de los «cosmopolitas» o de quienes favorecen a los proyectos internacionalistas sobre los nacionales. Por ejemplo, durante la elección y mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, él y miembros de su administración utilizaron el término «globalista» en múltiples ocasiones, algo que sus críticos denominaron un «silbato de perro» antisemita, con el fin de asociar a sus opositores con una conspiración judía.​ El término también se ha usado negativamente durante la pandemia de COVID-19 para describir a quienes promueven los confinamientos, mandatos de mascarillas y vacunas.



DISTRITO AUTÓNOMO DE JANTI-MANSI

 

Janti-Mansi, también llamado Janti-Mansi-Yugrá, es uno de los cuatro distritos autónomos que, junto con los cuarenta y siete óblast, veintidós repúblicas, nueve krais y tres ciudades federales, conforman los ochenta y cinco sujetos federales de Rusia. Su capital es Janti-Mansisk. Está ubicado en el distrito Ural limitando al norte con Yamalia-Nenetsia, al este con Krasnoyarsk, al sureste con Tomsk, al sur con Tiumén, al oeste con Sverdlovsk y al noroeste con la República de Komi.

Los nativos de la región son los janty y los mansi, conocidos colectivamente como Ob-ugrios, cuyas lenguas son cercanas al húngaro. El territorio se conoce como Yugrá. Las lenguas locales, el janty y el mansi, tienen un estatus especial, mientras que el ruso es el idioma oficial.

La mayoría del petróleo producido en Rusia viene de Janti-Mansi, dando a la región una gran importancia económica.

El distrito se estableció como tal el 4 de diciembre de 1939, como el distrito autónomo de Ostiáks y Vogúls. En 1942, fue renombrado como distrito autónomo de Janty-Mansi.

El Irtish desagua en el Obi junto a Janti-Mansisk 

El río Obi fluye en direcciones O y N por Janti-Mansi

Janty-Mansi tiene una superficie de 523.100 km², pero la población está irregularmente distribuida con un total de 1.432.817 habitantes (de acuerdo con el censo ruso del 2002). El centro administrativo es Janti-Mansisk, con 53.953 habitantes, pero las ciudades más grandes son Surgut (285.027), Nizhnevártovsk (239.044), y Nefteyugansk (107.830).


DISTRITO AUTÓNOMO DE NENETSIA

 

Nenetsia es uno de los cuatro distritos autónomos que, junto con los cuarenta y siete óblast, veintidós repúblicas, nueve krais y tres ciudades federales, conforman los ochenta y cinco sujetos federales de Rusia. Su capital es Narián-Mar. Está ubicado en el distrito Noroeste, limitando al norte con el mar de Barents, al noreste con el mar de Kara, al este con Yamalia-Nenetsia, al sur con Komi y al suroeste con Arcángel.

Geografía
La ecología ártica de esta zona tiene un número único de características derivados de las temperaturas y geología extremas, únicas de la provincia. Hábitat de los osos polares, de hecho la subpoblación encontrada allí es genéticamente distinta, taxonómicamente asociada con la de la región del mar de Barents. El ókrug autónomo tiene un tamaño de aproximadamente de 176.810 km², más de cuatro veces el tamaño de Suiza. El distrito mide alrededor de 320 km de norte a sur y unos 950 de este a oeste, y se extiende desde los montes Bolvansky al norte del curso del río Oma, al sur y el cabo Kanin al oeste hasta las orillas del río Kara, al este.

ÓBLAST AUTÓNOMO HEBREO

 

El Óblast Autónomo Hebreo, también llamado Óblast Autónomo Judío, es uno de los cuarenta y siete óblasts que, junto con las veintidós repúblicas, nueve krais, cuatro distritos autónomos y tres ciudades federales, conforman los ochenta y cinco sujetos (entidades subnacionales) de la Federación Rusa. Su capital y centro administrativo es Birobidzhán. Está ubicado en el distrito Lejano Oriente y limita al norte con Jabárovsk, al este y sur con China y al oeste con Amur.

El artículo 65 de la Constitución de Rusia de 1993​ establece que la OAH queda como único óblast autónomo de Rusia, siendo de iure una de dos jurisdicciones judías oficiales del mundo (la otra siendo el Estado de Israel).​ Sin embargo, de los 176.558 residentes del territorio en 2010, solo 1.628 eran judíos, es decir, menos del uno por ciento. El resto de habitantes del territorio, de 36.244 km² de extensión, son principalmente rusos étnicos (casi un 90 %) y ucranianos. Eso, junto a la ausencia de un gobierno local judío, la centralización de las actividades político-sociales (sobre todo después de la reforma constitucional de 2020) y la intervención de las autoridades rusas para mantener una «neutralidad étnica»,​ que el óblast en la actualidad es considerado por muchos un proyecto histórico más que una jurisdicción autónoma o judía.

Clima y zona horaria
El Óblast Autónomo Judío está localizado en la zona horaria de Vladivostok (VLAT/VLAST). El clima en el territorio es monzónico, con veranos cálidos y húmedos debido a la influencia de los monzones de Asia del Este; y con inviernos ventosos, secos y muy fríos, debido al anticiclón siberiano.

Economía
La economía se basa en la minería (oro, estaño, hierro y grafito), madera, agricultura limitada y manufactura ligera (principalmente textiles y procesamiento de alimentos).

Historia
Los judíos en la región del Amur en el Imperio ruso
La información confiable sobre los judíos en este territorio no existe sino hasta la segunda mitad del siglo XVIII. Los que allí vivían, era una pequeña cantidad y llegaron por accidente. Las primeras comunidades judías surgieron en Siberia a principios del siglo XIX. La mayoría de los judíos siberianos eran exiliados y sus descendientes, a los que posteriormente se les agregaron cantonistas retirados.​ Los primeros documentos de archivo sobre los judíos del Lejano Oriente se remontan a 1875, y solo había unas pocas docenas de ellos. Sin embargo, estas cifras no incluían a los judíos que vivían allí ilegalmente.

A principios de la década de 1880, la proporción de judíos en la región del Amur era de aproximadamente el 2%. En este territorio no solo hubo protestas antisemitas y pogromos característicos de la parte europea de Rusia en ese momento, sino también antisemitismo interno. Sin embargo, la política de las autoridades locales hacia los judíos era discriminatoria y restrictiva, en pleno cumplimiento de la legislación vigente en ese momento. En particular, a los judíos se les prohibió establecerse en la franja fronteriza de 100 millas con China.​ Además de las restricciones legislativas, también hubo una arbitrariedad generalizada de las autoridades locales antisemitas. La doctora en Ciencias Históricas Victoria Romanova señala que en las condiciones de escasez de mano de obra y recursos financieros en Siberia y el Lejano Oriente, la política restrictiva hacia los judíos, que no representaban ninguna amenaza ni para la población local ni para el sistema estatal, no tenía una justificación razonable.

Según el censo de 1897, de los 120 hombres judíos de la región del Amur que caían en la categoría de «población independiente», había 10 comerciantes, 9 mercaderes, 41 campesinos, 26 militares, 11 trabajaban como sirvientes privados y 9 se dedicaban a la manufactura de ropa. En total, según el censo en la región del Amur, había 394 judíos (0,33% de la población).​ El cargo de rabino en Jabárovsk fue desempeñado en la segunda mitad de la década de 1880 por el «judío erudito», el arquitecto principal del Departamento de Construcción y Unidades de Carreteras bajo el Gobernador General de Priamursky, Samuel Yosifovich Ber.

Preparativos para la creación de la autonomía nacional
La Revolución de Octubre dio un nuevo impulso al desarrollo de este territorio.​ La abolición de la zona de Asentamiento permitió que una gran cantidad de judíos se trasladaran a tierras libres dentro del antiguo imperio. Los bolcheviques vieron la solución de la cuestión judía en Rusia en la «sovietización» de los judíos, es decir, en desviarlos de las actividades que consideraban burguesas (finanzas, comercio, pequeñas artesanías) e introducirlos en el trabajo físico. La revolución socavó los cimientos económicos tradicionales para la existencia de la población judía, y esto fue un duro golpe para los judíos pobres en la parte europea del país, privados de su sustento. Debido al hecho de que, como resultado de la guerra civil, se paralizó la industria a gran escala en Rusia, la sovietización de los judíos solo pudo realizarse a través de la «agrarización», es decir, la transformación de los judíos en campesinos. Para ello, era necesario estimular el reasentamiento de judíos en las tierras disponibles en Rusia en abundancia, vacías y aptas para la agricultura.

Lenin planteó en 1919 la creación de una unidad autónoma judía en su política nacional, mediante la cual cada grupo nacional de los que componían la Unión Soviética recibiría un territorio sobre el que tendría autonomía cultural en un marco socialista. También se buscó dar una solución a los problemas que el judaísmo, que iba en contra del ateísmo marxista; y el sionismo, el cual iba en contra de la visión soviética sobre el nacionalismo, suponían para la Unión Soviética. La idea era crear una nueva «Sion soviética», donde una cultura judía proletaria pudiera surgir.​ Establecido en enero de 1918, el Comisariado Judío bajo el Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades se comprometió, entre otras cosas, en la búsqueda de tierras libres para el reasentamiento de los judíos.​ La cuestión de la formación de la autonomía judía en la URSS se discutió en el Politburó del Comité Central del Partido Comunista de los Bolcheviques de la Unión desde 1923. Se creó una comisión apropiada bajo el liderazgo de Alexander Tsiurupa.

Con el fin de organizar y apoyar el movimiento de reasentamiento judío, en agosto de 1924, por Decreto del Presidium del Comité Ejecutivo Central de la URSS, se creó el Comité de Ordenamiento Territorial de los Trabajadores Judíos (KomZET), encabezado por Pyotr Smidovich. En diciembre del mismo año, se creó el Comité Público para la Organización de la Tierra de los Trabajadores Judíos (OZET) bajo el liderazgo de Yuri Larin. La tarea de este último era movilizar al público, principalmente extranjero, para apoyar los proyectos de gestión de la tierra.

Primeramente se comenzó a crear una región autónoma judía en Crimea, a la cual empezaron a llegar los primeros habitantes, y en Pryazovia, el litoral del Mar de Azov. Sin embargo, pronto surgieron problemas entre la población autóctona y los recién llegados judíos, iniciándose ataques antisemitas y pogromos. Esta discriminación sufrida por la comunidad judía ocasionó que en la primavera de 1927 se eligiese como alternativa reasentar a los judíos en el Lejano Oriente y se determinó que el área de la futura región sería Birobidzhán. En agosto del mismo año, una expedición de científicos agrícolas dirigida por Borís Lvóvich Bruk, en la que había también representantes del KomZET y de la OZET, evaluó positivamente las perspectivas de la zona para un futuro asentamiento.

La teoría de Stalin sobre la cuestión nacional sostenía que un grupo solo podía ser nación si tenían un territorio, y como no había un territorio judío, los judíos no eran una nación y no tenían derechos como tal.​ Los comunistas de origen judío argumentaban que la manera de resolver este dilema ideológico era creando un territorio judío, de ahí la motivación para formar un óblast autónomo judío. Políticamente hablando, era considerado deseable crear una patria judía dentro de la URSS como una alternativa al sionismo y a la teoría propuesta por sionistas socialistas como Dov Ber Borojov, que afirmaba que la «cuestión judía» se podía resolver creando un territorio judío en Palestina.

Gennady Kostirchenko en el libro «La política secreta de Stalin. El poder y el antisemitismo» escribió:
… El hecho de que la autonomía judía de Crimea nunca se estableció se debe principalmente al hecho de que ya en la primavera de 1927 se eligió como alternativa la reubicación de los judíos en el Lejano Oriente. Esta versión de la solución de la cuestión judía en la URSS le pareció entonces a la dirección estalinista óptima, especialmente en términos de propaganda.

De esta manera, se resolvió radicalmente el problema de encontrar trabajo para decenas de miles de comerciantes, y artesanos judíos que quebraron y se encontraron desempleados como resultado de la política de restricción de la Nueva Política Económica, y la gravedad del antisemitismo al reasentarse los judíos de la parte europea urbanizada a un área casi desierta, por el contrario, disminuyeron.​ Los partidarios activos del proyecto del Lejano Oriente fueron el presidente de la CCA, Mijaíl Kalinin, y el presidente de KomZET, Pyotr Smidovich. El jefe de OZET, Yuri Larin, se opuso a esta opción, creía que las difíciles condiciones naturales y el importante aislamiento de las regiones centrales eran de poca utilidad para la gente del pueblo que se estaba cambiando a la agricultura por primera vez.

Otra meta importante del proyecto de Birobidzhán era incrementar el número de asentamientos humanos en el Lejano Oriente soviético, especialmente a lo largo de la vulnerable frontera con China.​ Los asentamientos se organizaron en el área después de que comenzara la revolución en 1925. Según el censo de fines de 1926, la población del distrito era de 34.195 habitantes, incluidos 30.417 rusos, 3.178 coreanos y 600 autóctonos.

En 1928, prácticamente no había asentamientos en el área, mientras que los judíos tenían raíces profundas en la parte occidental de la Unión Soviética, en Ucrania, Bielorrusia y la propia Rusia (la antigua Zona de Asentamiento). De hecho, inicialmente había propuestas de crear una República Soviética Judía en Crimea o en partes de Ucrania, pero éstas fueron rechazadas por temor de rechazo entre los gentiles de esas zonas.

El 28 de marzo de 1928, el Presidium del Comité Ejecutivo Central de la URSS adoptó una resolución «Sobre la asignación a KomZET para las necesidades del asentamiento continuo de tierras libres para trabajadores judíos en la zona del Amur del Territorio del Lejano Oriente» en la cantidad de aproximadamente 4,5 millones de hectáreas. ​En abril-mayo de 1928, los trenes con los primeros colonos judíos comenzaron a llegar a la estación de Tikhonkaya. El 7 y 8 de julio de 1928, se creó el primer consejo de la aldea judía «Birefeld» en el área del campo experimental de Birsk y varios asentamientos en el área de Ekaterino-Nikolsky. 

El Óblast Autónomo Judío fue fundado en 1928 como «Distrito Nacional Judío». El idioma oficial sería el yidis, en lugar del idioma hebreo, y las nuevas artes y literatura socialistas reemplazarían finalmente al judaísmo como expresión de cultura.

Birobidzhán fue importante para los propósitos propagandísticos contra el sionismo, que era una doctrina que rivalizaba con el marxismo entre los judíos izquierdistas. El impacto de la propaganda fue tan efectivo que miles de judíos emigraron hacia Birobidzhán incluso desde fuera de la Unión Soviética, incluyendo a algunos que ya estaban establecidos en los kibutz de Palestina.

La geografía y el clima de Birobidzhán eran extremos, y los nuevos pobladores tendrían que reconstruir sus vidas desde el principio. A pesar de las dificultades, un pequeño flujo migratorio de judíos comenzó a llegar a la región. Para los años 1930, el Distrito Nacional Judío fue promovido al estatus de Región autónoma y una propaganda masiva estaba ya en marcha para incitar a más pobladores judíos a establecerse allí. Algunos de estos avisos incluían los elementos típicos de la propaganda soviética del momento, la cual incluía pósteres y novelas en yidis describiendo la utopía social allí. Otros métodos utilizados para la promoción de la región fueron, por ejemplo, la distribución de volantes que fueron arrojados desde un aeroplano sobre un barrio judío de Minsk, en la RSS de Bielorrusia. En otra ocasión, una película en yidis producida por el gobierno llamada Buscadores de la Felicidad, narraba la historia de una familia de judíos estadounidenses que había huido de la Gran Depresión para asentarse en Birobidzhán.

De acuerdo con un censo de población de 1939, la población de origen judío instalada en la región ascendía a 17.695 personas, lo que suponía para ese entonces un 16% del total. A medida que la población judía crecía también creció el impacto de la cultura yidis en la región. Se creó un diario en yidis, una compañía de teatro y fueron construidas calles en la nueva ciudad, nombradas en homenaje a destacados autores en lengua yidis, como Sholem Aleijem y Isaac Leib Peretz. 

Durante la Gran Guerra Patria 6.700 habitantes de Birobidzhán fueron llamados a fila para combatir con el Ejército Rojo. Después de esta, 14 residentes fueron condecorados con el título honorario Héroe de la Unión Soviética y 4 recibieron la Orden de la Gloria.

Tras el Estado de Israel
Tras la 2GM, resurgió la idea de crear en Birobidzhán un posible hogar para los refugiados judíos. Para ese entonces la población judía de la región creció hasta alcanzar casi la tercera parte del total. Pero tales esfuerzos terminaron al crearse el Estado de Israel en 1948. Durante los años que siguieron, la idea de una comunidad autónoma judía en ese óblast fue olvidada por completo. El censo de 1959, a seis años después de la muerte de Stalin y a once de la fundación del Estado de Israel, revela que la población judía comprendía no más de 14.269 individuos.

Con la disolución de la URSS y las nuevas políticas de emigración, la mayor parte de la población judía que quedaba en el país partió hacia Alemania e Israel. En 1991, el Óblast Autónomo Judío fue transferido desde la jurisdicción del krai de Jabárovsk a la jurisdicción federal, pero para cuando esto ocurrió, la mayoría de los judíos se habían ido del lugar y representaban menos del 2% de la población. A pesar de esto, el idioma yidis ha vuelto a enseñarse en las escuelas, existe también un periódico en yidis y todavía sigue operando una estación de radio en ese idioma.

Un documental llamado ¡Lejayim, camarada Stalin! sobre la creación del Óblast Autónomo Judío y el asentamiento de una colonia judía fue publicado en 2003. Además de ser una historia de la creación de la propuesta como patria judía, también recrea escenas de la actual Birobidzhán y entrevistas con residentes judíos de la región.

Plaza central de Birobidzhán

Antiisraelismo
Existe un pensamiento radical defendido por antisionistas, antiisraelíes y simpatizantes de la solución de una Palestina única (defendiendo la desaparición del Estado de Israel), de hacer resurgir la República Autónoma Judía como alternativa patria judía, generalmente negando cualquier relación de los judíos con la Tierra de Israel.

División administrativa
El Óblast Autónomo Judío consiste de los siguientes distritos:
  1. Birobidzhanski 
  2. Léninski 
  3. Obluchenski 
  4. Oktyabrski 
  5. Smidóvichski 
Demografía
Población (2002): 190.915

Grupos Étnicos: según el censo de 2002, el grupo étnico ruso, con 171.697 personas (89,9%), constituye el grupo más grande, seguido por ucranianos, con 8.403 personas (4,4%), judíos, con 2.327 personas (1,22%), tártaros, con 1.196 personas (0,63%) y bielorrusos, con 1.182 personas (0,62%). Los residentes se identifican a sí mismos como pertenecientes a 95 grupos étnicos diferentes.