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SI YO FUERA FERRÁN TORRES...

Si yo fuera Ferrán Torres empezaría a buscarme equipo porque es evidente que si sigue en el Barcelona se va a hacer daño. Xavi Hernández no ha respetado ni un sólo día (casi) su condición de extremo derecho que siempre juega por su banda. Raras veces, ha actuado por la que sería su posición ideal. Y esto claro, perjudica a su rendimiento, y a la imagen que está dando el el Barça. Y no tiene visos de mejorar. Ni siquiera ayer que era recomendable un cambio de bandas durante el partido fue capaz de hacerlo Xavi.

¡¡¡Yo me buscaría un buen equipo donde tuviera la garantía de jugar en mi sitio!!!

Si nadie puede garantizarte la titularidad, al menos que sea un entrenador que tenga claro donde está más a gusto el futbolista y por lo tanto donde rinde más. Así que, si hasta ahora he guardado silencio frente a las críticas unánimes del «hincha» con poca capacidad de reflexión, ahora veo claro cuál es el camino. No es que el Barça tenga que traspasar a Ferrán Torres, sino que el futbolista por la cuenta que le trae debe buscar una salida, porque entre otras cosas, aún está a tiempo, es muy joven...

ANTIFRANQUISMO


Yo sólo diré una cosa. Vale la pena ir a la cárcel por la memoria del Caudillo. Es lo menos que merece por haber consagrado su vida a España. Yo no digo que yo iré a la cárcel llegado el momento, porque esas cosas no se dicen, se hacen. Pero no hay ninguna duda de que se merece eso, y mucho más. Y los españoles de bien, en lugar de estar sufriendo porque el día de mañana, se pudiera aprobar el addendum que pretenden aprobar los frentepopulistas, deberíamos estar convencidos y conjurados en que no vamos a respetar semejante atropello, con nuestra propia libertad, e incluso con nuestras vidas. Es una cuestión de justicia. Estamos asistiendo impertérritos a que se haya calumniado durante todos estos años la memoria de aquel que fue un «padre» para nosotros, sin haber hecho prácticamente nada, pero esto debe acabar hoy. Nadie cree que algo así, puede ser posible en el futuro, pero quizá eso no sea suficiente, y debamos dejar claro a esos miserables que no hay cárceles en España suficientes para encerrar a tanto «hijo» de Franco como habemos aún en este país…

EL CHIHUAHUA COMO ESPECIE ÚNICA E INTRANSFERIBLE...

Cuando este animal menudo, llegó a casa en brazos de mi esposa, y lo vi moverse por el piso pensé que era lo más feo que había visto en toda mi vida. Con esos ojos saltones, esas orejas enormes, y tan enana… Pero, conforme pasaban los días, y se iba ganando un lugar en nuestra pequeña familia, cambié radicalmente de opinión. Y aprendí a quererla, y ahora la veo como la «niña» más guapa del mundo.


Yo había tenido perros antes, el último un yorkshire precioso, pero ser «papá» de una chihuahua es una experiencia absolutamente distinta. Ellos se hacen literalmente dueños de tu corazón, dueños de tu casa, y hasta dueños de tu vida. Ningún animal antes me había dado tanto amor, tanta devoción, pero eso sí, son muy exigentes, y al mismo tiempo inteligentes, y saben muy bien cómo hacer valer sus «derechos» en la familia. Para colmo esta «pulga», resulta que aprendió a «cantar» con sus aullidos y ladridos. Y hace las delicias de todo aquel que la oye, claro.

Cuando cumplió dos añitos, su «mamá» decidió que debía tener una camada, porque es mejor para una perra, al menos, haber parido una vez. Desde luego, seguimos el embarazo como si ella fuera algo más que un animal. E incluso días antes del parto, nos dio un buen susto, sobre todo a mí, porque se le quedó un pequeño hueso de esos blandos atascado en la garganta, y aunque parece que consiguió tragarlo, le debió raspar el esófago y no paraba de toser y parecía que quería vomitar el hueso. Tuvimos que llevarla a urgencias, y allá solucionaron el problema, y por fin pudimos respirar... Y llegó la noche del parto, el primer cachorrito nació muerto, apenas si podía respirar, y decidimos llamar a su veterinaria, que estuvo toda la noche con nosotros. A partir de ahí, todo fue bien, y parió un macho y una hembra diminutos. La idea era vender al «nene», puesto que la hembra se la llevaba el dueño del perrito que embarazó a mi «reina», pero nos pilló en lo peor de la crisis, y nadie parecía interesado en pagar ese dinero por Rex Borbón. Por cierto, la niña se llama Julia Roberts… 
Le cogimos tanto cariño que al final se quedó en la familia. 

No os hablé de Kroshka un gato europeo común que llegó a casa entre los dos chihuahuas. Así que, con Rex ya éramos una familia numerosa, una familia feliz. Rex me dio la oportunidad de aprender aún más sobre chihuahuas, y era la versión «masculina» de la «película». Ciertamente son algo distintos, pero básicamente fue una confirmación de lo que significaba la «niña». Más amor, más devoción y más «exigencias». Ahora, si el gato es el rey de la casa, ellos, los chihuahuas, son los dueños de todo, y hay que darles su lugar en el sofá, en la cama, y sobre todo en la mesa. «Si algo de lo que comáis es bueno, también es nuestro, dicen…»